Algunas ideas acerca del Universo


ALGUNAS IDEAS ACERCA DEL UNIVERSO

ALGUNAS IDEAS ACERCA DEL UNIVERSO - Por Eugenio AguileraEl asunto que se expondrá a continuación nada tiene de sencillo y fácilmente puede ser catalogado de tontería, como suele ocurrir siempre con lo paradójico. Si me permiten recordarles que hace una friolera de años, digamos más de trece mil seiscientos millones de años, según cálculos científicos sumamente aproximados y descarados en esencia, hace una friolera de años, digo, apareció, surgió, emergió, nació, etc. EL UNIVERSO. Y surgió, apareció, etc. como resultado de una INMENSA, TREMENDA, GRANDE, SUPERLATIVA, etc. EXPLOSIÓN. Y los anglosajones que a la sazón son los "sapiens" más descarados, presumidos e infantilizados de nuestra actual civilización, en textos en cualquier idioma insisten en endosarnos su jerga para denominar o bautizar esa EXPLOSIÓN, calificándola de "Big-Bang" en todos los lugares en que se los permite la palabra escrita o la hablada. Dizque, "Big-Bang", por aquí, "¡Big-Bang!" por allá. Exactamente igual a como suena el "Pum-pum!" o el "¡Pif! ¡Paf!" del colt en las malísimas películas de vaqueros de Hollywood. ¡En verdad, en verdad os digo: la anglosajona soberbia no tiene límites en todos los ámbitos! Y por lo mismo, olvidémosnos de tan engreídos y poco serios hominidos y pasemos a lo verdaderamente importante, que hasta ahora no he hecho más que dar largas al asunto, con la casi improductiva esperanza de encontrar la única entrada válida al tema, que muy poco tiene que ver con la edad del Universo. Y ese bendito tema creo que puede ser expuesto en forma de pregunta, la cual sonaría más o menos así: ¿qué es en su esencia el Universo?

¡Silencio en la noche, diría el tango! Y lo diría con acordes de la Marcha Fúnebre, porque la montaña de respuestas que se nos echan encima nos deja absolutamente apabullados en la tortura de la ignorancia culta, donde un montón de cuerpos celestes, galaxias, nebulosas, sistemas solares, átomos, partículas, rayos, centellas y demases universales corren sin cesar por nuestra precaria mente con la resonancia de homéricas y burlonas carcajadas, o con la babosa e impotente disculpa socrática de que "sólo sé que nada sé". "El Universo es todo lo que vemos", nos responde tímidamente alguien, y se escurre hacia el anonimato, avergonzado por su propia barrabasada. Y cuando oímos el desbarajuste de que "El Universo es... el Universo, pues caballero", decidimos repetir la pregunta una vez más para que llegue a la mente de cada habitante de este ínfimo planeta llamado Tierra: ¡compadritos, la pregunta verdadera es qué es el Universo EN SU ESENCIA! Repetimos, en su E-SEN-CIA, y no me vengan a decir ahora que la oyen por primera vez. Y me imagino en este momento a los astrónomos, a los físicos y a los teólogos del mundo entero mirándome con la compasión de los iluminados, porque ellos tienen sus demenciales hipótesis dispuestas en correcta formación, pero hasta ahora no se han atrevido a sacar la única conclusión posible que se deriva despiadada de sus observaciones. Ellos mismos me lo contaron hace ya un buen rato, sobre todo, los astrofísicos, pero les faltó la valentía para deducir como es debido y por eso pasan hasta ahora por encima del verdadero conocimiento. ¿Qué me dijeron? Muy sencillo, que las galaxias se alejan entre sí, y que eso es una prueba evidente de que existió una Gran Explosión Originaria, una explosión que hasta ahora continúa inexorablemente su originario movimiento. iINCLUSO CREO QUE HASTA HAN CALCULADO LA VELOCIDAD DE EXPANSIÓN DE LAS GALAXIAS! Nada menos, y eso ya de por sí me deja con una mandibula inferior alargada hasta el suelo. Boquiabierto, digo. ¿Conclusión, después de tamaña noticia? Simple como una cachetada: EL UNIVERSO ES EN SU ESENCIA UNA EXPLOSIÓN y quienes creemos en lo que más cómodo nos parece, y quienes creeemos en lo incómodo y quienes no creemos absolutamente en nada... vivimos en el interior de UNA DEVASTADORA EXPLOSION.

¿Ya han adivinado, estimados, lo que quería decirles? ¿No? ¡Vaya, y yo que creía que me había expresado más claro que un parlante! Bien, pues, entonces digámoslo ya de una buena vez, si ustedes no han querido deducirlo por su propia cuenta y riesgo. En primer lugar: si el Universo ES UNA EXPLOSION, tenemos que ver en tal caso con ¡LA MÁS GRANDE Y LA MÁS DEVASTADORA (O SEA , LA MÁS DESTRUCTORA) EXPLOSION QUE CONOCEMOS! ¡Nada menos! En segundo lugar: si se trata de algo que destruye algo, el Universo como proceso y resultado puede ser calificado sólo de COLAPSO, PARADOJA, ACCIDENTE, ERROR, FALLA, DESVIACION INNECESARIA, VIOLACIÓN DE TODAS LAS REGLAS QUE RIGEN ESE "ALGO" EN QUE SE HA PRODUCIDO LA EXPLOSIÓN, etc. Ya ven, estimados, que no es muy optimista el cuadro que aparece ante nosotros. Porque no tiene ninguna gracia eso de vivir en el interior de un ERROR QUE EN CUALQUIER INSTANTE PUEDE SER ENMENDADO INEVITABLEMENTE. En tercer lugar: una explosión tal no puede producirse así como así, o sea como por obra de birlibirloque, de una varita mágica o en el reino de Nunca Jamás. Por ende, existe algo sumamente real, algo capaz de contenerla, infinitamente mayor que la explosión en sí. Digo, incluso si esa explosión ha sido calificada de Universo "formado" por cuerpos celestes, dígase "estrellas", "planetas", etc. que se desplazan en el "vacío". ¡Pausa!

¡Sigamos! En realidad, nuestra idea aquí (o si se quiere, nuestro DESCUBRIMIENTO) consiste en que ese ALGO que en contra de su voluntad contiene el Universo como una especie de tumor maligno, una enfermedad, un error etc. siempre ha estado CASI a nuestro alcance (como que surgimos en su interior), pero jamás lo hemos captado como es debido, pues siempre estuvimos demasiado concentrados en estudiar las fases, los rasgos y las particularidades de la explosión. Y a nuestro entender, ese "algo" es el ESPACIO, ese Gran Incógnito que hasta ahora creíamos tan insignificante, tan accesible o tan molesto que incluso llegamos al descaro de calificarlo como LA NADA. Dizque, la nada es la nada y punto, pues lo que sí importa es el Universo.

¿Cómo les va quedando el asombro? Y no crean que no hay más. ¡Vaya si lo hay! Pero, como yo no soy demasiado pretensioso, vuelvo aquí a hacer un paréntesis, me pongo solemne y de nuevo les doy oportunidad de sacar conclusiones por cuenta propia. Segunda pausa.


Continuemos.

Ya no queda tanto por decir, de modo que ¡paciencia! No obstante, quizá lo que queda sea lo más importante, un acorde disonante que siempre puede neutralizar cualquier sinfonía.

Universo - ALGUNAS IDEAS ACERCA DEL UNIVERSO - Por Eugenio AguileraResulta que si el ESPACIO es precisamente ese ALGO que contiene al Universo, ese mismo ESPACIO no es ni puede ser elemento componente del Universo en sí, y lo que tomamos nosotros por ESPACIO dentro del Universo mismo es sólo la ZONA AFECTADA Y TRANSFORMADA POR LA EXPLOSION. Esa zona en que se ha propagado el "tumor canceroso", la "anomalía", el "accidente" o la "enfermedad" que hemos calificado de Universo. ¿Van entendiendo? Así, resulta que del VERDADERO ESPACIO NO TENEMOS NI LA MÁS REMOTA IDEA NI EL MÁS PEREGRINO CONOCIMIENTO. Peor aún: no sabemos por qué leyes se rige y por qué motivos. Y no lo sabemos porque, aunque el Espacio ejerza determinada influencia sobre el Universo, NO SE PERMITE CON EL MISMO EL MÁS MÍNIMO CONTACTO MÚTUO, NI MENOS AÚN ACEPTA DEL UNIVERSO INFLUENCIA ALGUNA. Visto así, resulta que los habitantes de la Gran Explosión estaríamos como prisioneros en el interior de la misma. ¡Trate, usted, de salir para lo que sea de una explosión infinita! Peor aún, ¡trate, usted de explorar el VERDADERO ESPACIO! Los resultados en nuestro días serían absolutamente nulos, porque todo lo que hagamos, digamos o incluso inventemos, vivamos, etc. siempre será SOLO UN COMPONENTE MÁS DE LA GRAN EXPLOSIÓN. INCLUSO LAS IDEAS QUE USTED ESTÁ LEYENDO EN ESTE MOMENTO. ¡Así estamos formados y así actuamos! ¡Ay, si existiera el modo de ir más allá, de desentrañar las leyes, o siquiera la lógica del ESPACIO VERDADERO! Es imposible, y lo sabemos sin lugar a dudas. Lo sabemos, siquiera por el hecho de que ya mediante los más potentes aparatos y telescopios los seres humanos hemos logrado ver ese límite universal en que brillan las últimas estrellas. Parece una auténtica barrera impenetrable. MAS ALLÁ NO SE VÉ ABSOLUTAMENTE NADA, SÓLO TINIEBLAS. En otras palabras, se ve el ESPACIO NO AFECTADO POR LA EXPLOSIÓN, ABSOLUTAMENTE AJENO A TODO LO QUE NOS ES COMÚN Y ACOSTUMBRADO. Ese mismo espacio cuya única reacción ante la existencia del Universo debe de ser la de neutralizarlo despiadamente. No obstante... (y aquí pueden reflexionar más detenida y seriamente los astrofísicos y los físicos), no obstante, repetimos, la influencia neutralizadora que ejerce el ESPACIO VERDADERO en el Universo OBLIGATORIAMENTE TIENE QUE DEJAR ALGUNA HUELLA EN EL INTERIOR MISMO DE LA EXPLOSIÓN. Y esa huella (¿quizá, la "energía" y la "materia" oscuras de que tanto se ha empezado a hablar hoy?) habría que descubrirla y estudiarla hasta en sus más mínimos detalles y sutilezas, labor que indudablemente constituiría un inmenso progreso para la física y la astrofísica, y también para todas las ciencias que hasta ahora se han dedicado al estudio del Universo y sus leyes. ¡Qué enormes ventajas surgirían, quizá, para la cosmonáutica, en otras palabras para los vuelos cósmicos a larga distancia! Creo haberlo dicho todo, aunque...

SabelotodosCon los años, uno indudablemente se pone parlanchín. Y por esa razón, estimados, traten ustedes de hablar hasta por los codos en la juventud. ¡Así cuando les llegue la vejez, nadie se dará cuenta de tan lamentable eventualidad! Seguirán creyéndolos jóvenes y nadie los tratará de "veteranos rezongones", por un vocablo más o menos. En lo que a mí respecta, yo desde chiquito suelo hablar una que otra palabra bulliciosa. A veces, en forma de afirmación irreverente. Otras, como preguntas aún más graves, después de las cuales puede sufrir chascos inmensos la sabiduría de los demás. De modo que, ¡cuidado, señores, cuidado! Un día, por ejemplo, le pregunté a alguien sumamente emperifollado en la física y las matemáticas, digo, a alguien forrado de conocimientos ajenos, y por eso, sumamente orgulloso de su "propia" inteligencia, le pregunté, repito, a qué distancia se situaba la Tierra de la Tierra. Y el tipo me miró como a un orates, carraspeó para autocomunicarse mayor dignidad, incluso se ajustó las gafas de carey, y me aconsejó que en adelante nunca más preguntara estupideces. Por lo menos, a Él. Y yo, a mis siete años de edad, le prometí inmediata y solemnemente que un día volvería con una respuesta que lo haría carraspear diez veces seguidas, poner ojos de imbécil... y allí mismo se vería quién era realmente el cretino. Claro, fue una irreverencia de mi parte, porque Él estaba absolutamente convencido de que todo el mundo tenía que mostrarle un respeto de esclavo, veneración mahometana casi. Porque EL era turco, sabía leer, escribir, sumar y restar y hacer de vez en cuando fulleros cálculos de álgebra y trigonometría, mezclados en una ensalada de mal gusto con el enunciamiento de las simplezas que dijera Newton hace siglos. Nada del otro mundo, les diré, apenas una precaria insinuación de los cursos primarios de matemáticas y física elementales. Pero... en suma, se enojó. ¡"Montó en indignada cólera", diría Cervantes! Y allí se quedó montado, y quizá hasta ahora siga dándoselas de jinete de tan incómoda cabalgadura, que cuando yo encontré por fin la respuesta NO VOLVI a comunicársela, para que siguiera PATÁN por los siglos de los siglos. A fin de cuentas, en Turquía existe una enorme cantidad de honrados ciudadanos nada presumidos, cuyos apellidos terminan precisamente así: en "an". Bien podíamos tener uno de ellos nosotros en Chile, ¿verdad? A veces, lo recuerdo, y me sonrío donde nadie me vea. Porque las ínfulas de él pertenecían a la época heroica, estaban compenetradas de extravío sazonado con algunas incrustaciones de romanticismo, que hacían del conocimiento no un elemento de desarrollo y evolución de la especie, sino apenas un adorno superfluo y brillante como una corbata, un feísimo traje rayado de corte inglés que a toda costa tenía que lucir elegante, y unos zapatos lustrados que había que andar mostrándole a medio mundo. Horrendo, ¿no es así? Bueno... decía que allá se quedó él, y yo... ¡Parece que ustedes ya se han dado cuenta de que les estoy dando demasiada lata! Cálmense, por favor, que aquí mismo recupero la onda verdadera y les digo, por fín, que en mis últimas descaradas afirmaciones acerca del Universo y el Espacio lógicamente NO ESTABA TODO DICHO. Faltaba un "pequeño" acorde para que la Marcha Fúnebre quedara bien compuesta. Y ese acorde puede enunciarse con la siguiente suposición: el Espacio puede utilizar dos recursos para neutralizar la enfermedad que sería el Universo. El primero evidentemente ya ahora lo está empleando, de modo sumamente eficaz, y tiene que ver con el alejamiento entre sí que experimentan las galaxias. ¿Son ellas las que se alejan entre sí como consecuencia de la inercia provocada por la Explosión Originaria, o es el Espacio el que se repliega? La inercia existe, indudablemente, porque así lo ha estipulado la física: dizque, en el vacío todo cuerpo que recibe una aceleración determinada adquiere determinado movimiento constante que no cambia ni cesa mientras no cambien las condiciones. O sea, un movimiento eterno. Claro, tamaña afirmación tiene sus defectos, porque ya sabemos también con exactitud que en el Universo no existe el vacío absoluto. De modo que... ¡qué sé yo! Lo que aquí realmente interesa es el Espacio en sus relaciones con el Universo. Yo creo, o estoy seguro, de que las galaxias se alejan entre sí debido a la inercia originaria... y al hecho, por ahora indemostrable, de que el Espacio SE REPLIEGA.

¿Para qué actúa así el Espacio? Bueno, parece bastante clara su táctica: evidentemente conduce al Universo a la TRAMPA DE LAS DISTANCIAS. Digo, sospechamos, que esas DISTANCIAS no son tan inofensivas como podría suponerse. Y al crearlas ante la Gran Explosión, el ESPACIO está utilizando el más SUPREMO Y CONTUNDENTE RECURSO QUE POSEE. Es muy probable que exista cierto "Potencial de Distancias" que la materia, o sea, el Universo, no está en condiciones de resistir sin apagarse, disolverse o extinguirse como si jamás hubiera existido. O quizá el asunto sea aún más sutil, y ese Potencial de Distancias debe ser alcanzado para que empiece a actuar despiadadamente la CONTRAINERCIA, suposición bastante factible, si se toma en consideración que en el Universo todo fenómeno siempre acaba por provocar EL FENÓMENO INVERSO. La CONTRAINERCIA sería así el segundo recurso que utilizaría el Espacio para... ¿Para qué? Nueva interrogante. Por eso, ¡tercera pausa! ¡Reflexionemos!

¿Quién, estimados, en su infancia estiró y estiró un elástico hasta que el mismo se cortó y le dió su soberano "elasticazo" por la je... ejem!... digo, por el rostro? Duele, ¿verdad? Y la velocidad a que regresa el elástico a su estado originario suele ser infinitamente superior a la velocidad de estiramiento, ¿verdad? Bueno, pues, el segundo recurso que utiliza el Espacio para neutralizar la Gran Explosión se nos antoja parecido al estiramiento de un elástico, porque la CONTRAINERCIA, de existir, NO SE AJUSTARIA A LAS LEYES DEL UNIVERSO, SINO A LAS DEL ESPACIO. Y de ese modo, provocaría en la materia un repliegue muy distinto al que sospecha la ciencia, un regliegue cuya velocidad sería para la materia infinitamente superior a la velocidad de expansión y... Alguien o algo, digo, EL PROMOTOR DE LA GRAN EXPLOSIÓN ORIGINARIA (¿o creían, ustedes, que ese "caballero" o "elemento incógnito" no existía? ¡Vaya que sí existe!), EL PROMOTOR DE LA GRAN EXPLOSION, les decía, ese "PUNTO" DEL CUAL PARTIERA LA EXPLOSION, recibiría de ese modo el MÁS TREMENDO ELASTICAZO UNIVERSAL QUE JAMÁS NADIE O NADA HA RECIBIDO, un contragolpe que le quitaría para siempre las ganas de andar jugando con fuego y con grandes explosiones.

Porque en un instante sin instante, se replegarán en incontenible CONTRAEXPLOSION el PSEUDOESPACIO UNIVERSAL Y EL TIEMPO que sostienen la Gran Explosión y... Después, la calma del Espacio se cerrará definitivamente... y habrá paz sin siglos, luces ni Universo. Vale, ¡y no se asusten!


No en vano estas últimas palabras figuran precisamente aquí. Y no en vano, después de que estas ideas han estado a la vista de cuantos desearan reflexionarlas precisamente redactadas así, no en vano, repetimos, hacemos una descarada incrustación en el texto originario, para especificar: sí, podría ocurrir así como lo hemos descrito en la conclusión anterior, realmente podría cerrarse la calma del Espacio para instaurar una paz sin siglos, luces ni Universo. Pero cierta irresistible intuición nos sugiere también que probablemente no todo terminaría al activarse la CONTRAEXPLOSION. Nos caben sospechas bastante graves respecto a que por lo menos una  de las fuerzas participantes en el proceso de repliegue del Universo AUMENTA a medida que la contraexplosión se realiza. Y precisamente esa fuerza, cuando todo el proceso alcance su punto crítico, o sea, el momento de desaparición inevitable del Universo, sería capaz de hacer de "detonador" infalible para ejecutar una nueva explosión creadora de un nuevo Universo. ¡Nada menos!

El TiempoY como hace rato ya que hemos entrado al terreno de las especulaciones más o menos peregrinas en lo que estábamos afirmando acerca del Universo y el Espacio, demos otro acorde más con la intención de despertar en nuestras mentes siquiera una sospecha mínima respecto al elemento "incógnito" promotor de la Gran Explosión que es nuestro Universo y también "detonador" de una probable nueva explosión creadora de un nuevo Universo. Como no hay mucho dónde buscar, hagámoslo donde se pueda. ¿Quién o qué estuvo al comienzo? Y como la respuesta se resistía a venir por sí sola, me fui a la calle a buscarla, digo a pasear un rato para observar siquiera alguna huella o para provocar por lo menos alguna indirecta. Primero me cayeron algunas gotas de lluvia, después todo un chaparrón, y al final, el sol apareció tras los nubarrones y un impresionante arco iris se recortó en el cielo gris. Y como de nuevo hubo amenazas de lluvia, ni corto ni perezoso, entré a una iglesia para evitar mojarme demasiado y... me quedé mirando las nubes dibujadas en el cielo raso del sagrado recinto y una escena en que un Jehová barbudo y anciano miraba fijamente hacia la tierra. Primero no le concedí demasiada importancia, después, por alguna razón, volví a mirar la imágen del Creador dibujada por un pintor bastante ducho en la materia, quizá por uno de esos tantos monjes anónimos que a sí mismos se condenan un día a pasar la vida entera en rezos y contricciones, por sí mismos y por el resto de la Humanidad, que no es mucho decir. Algo raro había en la imagen del Creador allí representada. Después de un rato, comprendí de repente de qué se trataba. Y vaya salto hasta el techo que pegué, sin proponérmelo. "Es tan viejo como... el tiempo!", se me ocurrió al examinarlo. ¡Y vuelta a saltar! Porque acababa yo de encontrar lo que andaba buscando, el Gran Incógnito responsable de la Explosión-Universo. Sí, sí, precisamente de él se trata, NO DEL ALTÍSIMO, sino de ese empecinado fluir que marca y define todo propósito y proceso en el Universo entero. Se trata precisamente de eso que tercamente nos negábamos a examinar y estudiar como es debido hasta principios del siglo XXI, aunque eso se encontraba y se encuentra en todo. Y ese "algo" es El TIEMPO, o mejor dicho, cierto POTENCIAL CRÍTICO DE TIEMPO, EL CUAL CONTIENE EN SÍ MISMO EL MÁS INCREÍBLE POTENCIAL INFORMATIVO DE REALIZACION a nivel de Universo. Porque precisamente el TIEMPO está en todo, y cuando aparentemente se "acaba", mucho asunto irrebatiblemente serio simplemente puede desaparecer. Porque, y ahora viene lo paradójico: es precisamente el Tiempo el que dota de su fuerza vital y su protección a cada una de las partes del Universo, desde la más pequeña hasta la más gigantesca. Y ese TIEMPO deviene el principal ENEMIGO del ESPACIO, y viceversa. Así, rueda definitivamente a los avernos el idílico cuadro de un Espacio y un Tiempo inherentes al Universo (o Materia) y al "servicio" del mismo. Y a primer plano emerge un panorama absolutamente distinto: desconocido, estremecedor y amenazante... Y también, cierto cuento de nunca acabar cuyo sentido jamás nadie podrá desentrañar.

La verdad, estimados,  es que cuando a uno le cuentan tamañas "chivas" como las que aquí les he expuesto, es fácil pensar cualquier cosa del autor. Siempre que no se pasen de la raya, piensen lo que quieran. A fin de cuentas, si aquí me pusiera a exponer fórmulas, cálculos y cifras de cualquier índole, creo que el asunto resultaría aún peor. Por eso, les dejo las cifras y los cálculos a quienes deseen tomar el asunto en serio (digamos, dentro de unos trescientos años) que yo me conformo con haber sido, modestia aparte, el primero en manifestar PRECISAMENTE ASI estos puntos de vista, siquiera por el hecho de que nadie hasta ahora había dicho de la Materia, del Espacio y del Tiempo tamañas irreverencias, concentrada como estaba la ciencia en mostrarnos un verdadero idilio de "componentes" universales. Para quien no conoce las excepciones, quisiera señalarles la figura de un científico ruso de mediados del siglo pasado: el astrofísico Kosyriev que hizo descubrimientos bastante inesperados en relación al tiempo y el espacio (se entiende que habló sobre el tiempo y el espacio "universales"), y quien, lógicamente, hasta hoy no ha sido reconocido en la medida que realmente se merece.

Y ahora sí, vale definitivamente.

 



Fecha: 2009-11-02

Por: Eugenio Aguilera

Idiomas: Russian language

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