LA DERECHA CHILENA: La república independiente de Longueira


Senador por SANTIAGO Oriente Pablo Longueira - 2008Por Ivonne Toro A.

Qué hay tras su crudo diagnóstico de la estrategia opositora

El senador por Santiago Oriente trató a la derecha de “histérica y vacilante” y criticó la falta de un proyecto político con futuro. Pero su arremetida está lejos de ser un arrebato: cree que la UDI debe competir sí o sí en primera vuelta y que el desalojo lleva a su sector directamente a una nueva derrota.

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Convicción política o maniobra para desestabilizar al presidenciable Sebastián Piñera, las palabras del senador y ex presidente de la UDI Pablo Longueira, quien acusó a la derecha de ser "histérica" y no tener claro el rumbo lo que inevitablemente provocaría que nuevamente el sector pierda la presidencial , causaron escozor en la Alianza.

Desde hace meses el legislador ha cuestionado el proceder de su sector, en especial la tesis del desalojo del RN Andrés Allamand (Longueira nunca ha validado políticamente a dirigentes que, como el senador por Valdivia, buscan definir "desde la academia" y "sin trabajo poblacional" el destino de la oposición).

Pero fue tras la aprobación de la acusación constitucional contra la destituida ministra de Educación, Yasna Provoste, cuando sus críticas se acrecentaron.

Andrés Allamand, Senador por Valdivia - 2008En el entorno del legislador, que pese a su estilo rupturista mantiene el respaldo en el partido, comentan que el fusible Provoste demostró que la táctica confrontacional aliancista no rinde frutos. Más aún, encuestas internas confirman que, tras su exoneración de la administración pública, la ex ministra DC salió fortalecida, y que su imagen se habría mantenido en alto de no ser por el error no forzado que significó el acto de desagravio con escolares en Quilicura.

"Medimos el proceso y para la Alianza no significó ganancia electoral alguna. Por suerte, Provoste se mandó el desatino de Quilicura. Ahí recién bajó en las encuestas", comenta un cercano al legislador.

Como buen estratega, Longueira habría olfateado desde un principio que el golpe a la administración de la Presidenta Michelle Bachelet no sería beneficioso para la oposición. Y su resistencia que rompió la semana previa a la votación a apoyar públicamente a Joaquín Lavín en este tópico habría obedecido sólo a la molestia con el ex presidenciable y actual integrante del Consejo de Equidad, debido a la actuación de éste en la controversia por Huechuraba.

El juicio de fondo, sin embargo, acerca de la necesidad de abandonar la política de trincheras que ha asumido el bloque UDI-RN y optar por una vía de entendimiento, habría sido compartido por ambos al ciento por ciento. Las encuestas internas posteriores a la aprobación del libelo terminaron de confirmar esta percepción, y fueron la plataforma ideal para que Longueira se lanzara con todo a criticar a la oposición.

Que la Alianza está profundamente equivocada al propiciar el desalojo, que los comicios municipales demostrarán que no hay una base electoral potente, que será "muy difícil" ganar en 2009, fueron sus descarnados cuestionamientos. (Red.: Jovino Novoa plantea pasar del «Desalojo» a la política de «Nuevos Consensos»)

"La derecha chilena es muy histérica y se da vuelta en cualquier minuto. En dos o tres meses cambian de opinión, porque no estudian, no analizan y escuchan a líderes de derecha que no tienen fundamentos", arguyó el viernes en Radio Agricultura, y remató su crítica con que "falta un proyecto Alianza que nos permita ser gratos, inclusivos, no excluyentes".

Fue más que suficiente para levantar polvareda en la derecha, inquietar al piñerismo y retomar el protagonismo político que el representante por Santiago Oriente ha cedido a ratos, pero jamás perdido del todo.

Ni siquiera cuando renunció a su temprana candidatura a La Moneda por la férrea decisión de la cúpula del gremialismo de postergar la nominación de un postulante hasta abril del próximo año, una estocada que al mesiánico dirigente todavía le duele.


EL BIEN DE LA UDI


En el gremialismo se esfuerzan en explicar las razones de por qué su emblemático líder insiste, cada cierto tiempo, en remecer a la oposición.

Una de ellas es que Longueira tiene el profundo convencimiento de que la Alianza va de tumbo en tumbo sin un norte claro y que ello provocará un estrepitoso fracaso en las próximas elecciones, algo impensado dada la favorable coyuntura que la crisis de la Concertación entrega a la derecha de llegar al poder.

Ello tendría frustrado a Longueira, porque además observa cómo se desaprovechan instancias como la posibilidad de un Acuerdo de Modernización del Estado similar a la que impulsó el 2003 con el Panzer José Miguel Insulza con el Ejecutivo.

Lavin + Piñera -UDI + RNEl complemento a este frío análisis táctico es su animadversión personal hacia Sebastián Piñera. El senador estima que no es deseable para la UDI alcanzar el Gobierno a través de una figura con quien su partido no comparte un proyecto político real. En suma, nada más lejano a la impronta de "UDI Popular", por la cual ha trabajado Longueira desde la dictadura, que el entregarle La Moneda al millonario inversionista.

Para el ex timonel, es Joaquín Lavín quien debe estrenar el Palacio de Gobierno para la derecha, lo que se traduce en su blindaje permanente al ex alcalde de Santiago cuando éste rompe la línea oficial partidaria, y también en un cortapiso a aquellas ofertas que considera interesadas, como la propuesta al ex alcalde de Las Condes y Santiago para que vuelva a competir en las municipales por la capital.

Esta postura, calificada por algunos como dogmática y sin concesiones, contrasta con la resignación, y en algunos casos entusiasmo, que han mostrado personeros de su tienda para apoyar a Piñera y no ponerle competencia en pos de la alternancia. Diputados como Rodrigo Álvarez y el ex jefe de bancada, Marcelo Forni, estarían por negociar con el empresario una buena plantilla parlamentaria, y renunciar tempranamente a levantar un postulante con escasas posibilidades de éxito. Hasta Lavín ya tiró la toalla en este tópico, con la premisa de que no se puede inventar un candidato si los sondeos no entregan cifras de viabilidad.

Para Longueira, en cambio, el competir en primera vuelta es intransable, y de ahí su impaciencia por la entrega anticipada de la presidencial y sus públicas señales a la UDI para que ésta reaccione.

Con toda la aprensión que puede generar su proceder, en el gremialismo lo justifican. "Él tiene un mayor grado de independencia que otras figuras para visualizar un escenario político futuro, y estima que las cosas se deben enfrentar de una forma distinta a como lo está haciendo la Alianza", afirma el diputado y ex vocero del partido Patricio Melero.

"Pablo nunca va a hacer nada contra la UDI y si dice que hay que cambiar de estrategia es porque cree que hay que dar pasos audaces, que el sector está demasiado pasivo", continúa Melero.

"Él, tradicionalmente, actúa sin presión respecto de lo popular o impopular que puede ser su proceder en la Alianza. Y si cree que hay que lograr acuerdos con la Concertación, lo hace y asume los costos. Si cree que estamos equivocando el rumbo lo dice una y otra vez. Uno podrá estar en desacuerdo con él, pero eso pasa en todos los conglomerados políticos", destaca.

Para Melero, las "discrepancias políticas son parte del debate político previo a las elecciones presidenciales"; por lo tanto, no hay nada extraño en esta disputa. "Esto no debe sorprender ni generar controversia, porque Pablo está en su derecho. Pero no se equivoquen, aquí no hay algo personal, porque Pablo siempre piensa en el bien de la UDI", arguye.


DUDA RAZONABLE


Menos benévolo es el análisis en Renovación Nacional, donde estiman que Longueira se está sobregirando en su búsqueda de perjudicar a Sebastián Piñera. Un ejemplo de ello, afirma un dirigente de la tienda de la calle Antonio Varas, es la "manipulación" con que el senador por Santiago Oriente enfrenta temáticas como la eventual postulación de Joaquín Lavín por Santiago.

Al respecto, Longueira acusó que la oferta no era más que una estratagema piñerista para anular a Lavín como carta presidencial. No conforme con eso, el senador levantó la teoría de que perder el municipio que hoy dirige Raúl Alcaíno en octubre próximo es un síntoma claro de que la Alianza será derrotada en los comicios presidenciales y parlamentarios de 2009.

"Longueira sabe que Lavín, que es la mejor opción, no va a aceptar, y que Jaime Ravinet probablemente vencerá a cualquier otro candidato que ponga la oposición. Entonces lanza esto para decir en unos meses más que tiene la razón", acusa.

Como contraparte, en la UDI esgrimen que Piñera tampoco contribuye a la paz en la coalición cuando amenaza, como lo hizo, con apoyar a la ex diputada Carmen Ibáñez en Valparaíso si el gremialismo, colectividad a la que pertenece el cupo, no presenta con prontitud un nombre para la ciudad porteña.

En medio del fuego cruzado, el viernes, apenas se conocieron las declaraciones de Longueira, se sucedieron las llamadas entre la portavoz de Renovación, Lily Pérez, y su par de la UDI, el diputado Darío Paya los presidentes de ambas colectividades se encontraban en República Dominicana, en el encuentro de líderes de partidos conservadores de la región.

En estos diálogos se concordó no ahondar en el conflicto, orden que fue visada también por Piñera, que estima que no se le debe dar palestra a su eterno adversario.

Conforme a esta resolución, Pérez optó por moderar los ácidos comentarios que internamente generó el vendaval Longueira:

"Lo único que puedo decir es que en RN estamos por la unidad de la Alianza y cualquiera que esté en otra posición, que no esté por la unidad de la Alianza, que pelee solo".

- ¿Longueira no está por la unidad?

- No voy a hacer otros comentarios. En RN estamos por la unidad.

La misma calma mostró el senador Alberto Espina, integrante del petit comité de Piñera. "No hago comentarios sobre lo que dice o deja de decir el señor Longueira", dijo.

Según fuentes de la tienda, esta pasividad dista de las explicaciones privadas que exigió RN a la UDI. Renovación habría solicitado incluso la intervención de la directiva gremialista para que la dirigencia contuviera al senador y no tensar así los vínculos internos en la oposición. La respuesta de la UDI habría sido categórica: Longueira es una república independiente dentro del partido.
 



Fecha: 2008-04-28

Fuente: Lanacion.cl - LND

Idiomas: Russian language

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Oscar Plaza