EL ABRAZO ENTRE BACHELET Y PINERA: "SOLO CHILE UNIDO EN LA ADVERSIDAD PODRA SUPERAR EL GRAN DESAFIO DE LA RECONSTRUCCION"

Don Francisco respondió a Jorge Ramos por su artículo:

"Dos Chiles tras el sismo"


Don Francisco (Mario Kreutzberger Blumenfeld)Con respeto, Don Francisco (Mario Kreutzberger Blumenfeld) le responde a Jorge Ramos.

Este artículo quiere responder a las reflexiones publicadas en diversos diarios y a través de las páginas virtuales de Univision.com por mi amigo y colega Jorge Ramos, uno de los más reconocidos periodistas hispanos.


Con respeto

A Jorge le he admirado y respetado por años su capacidad profesional,
valentía periodística y su lucha incansable por los derechos de los
inmigrantes en Estados Unidos. Soy un asiduo lector de sus columnas de
opinión y siempre le he reconocido una sólida y amplia pluma
literaria.

Mi primera intención fue enviarle una carta privada. Sin embargo al
saber que su artículo Dos Chiles tras el sismo fue ampliamente
difundido y que además fue uno de los temas centrales de su programa
Al Punto del domingo 7 de marzo, me pareció que lo que corresponde es
una respuesta muy respetuosa, pero pública.

Tras leer su artículo, curiosamente lo primero que pasó por mi mente
fue una autocrítica. Pensé en las numerosas veces en mi carrera de 50
años en televisión, en la que viajé por cuatro días a un país que se
encontraba en una situación de excepción y después de grabar algunas
imágenes y captar un par de testimonios, expresé opiniones. Me
pregunté cuántas veces también me habré equivocado.

Comienzo analizando el artículo por lo más simple, el título Dos
Chiles tras el sismo. Me parece que no tiene ninguna relación con la
tragedia que se vive el afirmar que hay Dos Chiles, porque sin
terremotos
también debemos decir que hay dos Argentinas, dos Italias,
dos Mexicos o dos Estados Unidos.

Es imposible negar que hay dos realidades en mi país y que nada tienen
que ver con el terremoto y posterior tsunami. Sólo que en el caso de
Chile faltó agregar varias cosas importantes. Por ejemplo, en los
últimos 30 años el nivel de pobreza bajó del 41% al 19% (Según
estudios oficiales de Mideplan).

Además, Chile es el único país del continente con inversiones en el
exterior superiores a su deuda, cuyas reservas internacionales
sobrepasan los $30 mil millones (el país ahorro en tiempos de bonanza
para gastar en tiempos difíciles), que ha sido elogiado por la forma
en que ha enfrentado la peor crisis económica mundial desde la gran
depresión y según los expertos es la economía más fuerte y estable de
America Latina.

"El miedo de los chilenos al ejército parece hereditario".
Históricamente, en todas nuestras emergencias (y vaya que la
naturaleza nos ha golpeado), las Fuerzas Armadas y Carabineros, han
colaborado en la seguridad y entrega de ayuda a la población afectada
y en zonas donde ha sido necesario aplicar el toque de queda, han
controlado el tránsito de personas a través de salvoconductos.

Es verdad que un pequeño grupo de delincuentes y espontáneos
aprovechadores que nunca faltan en este tipo de desastres, cometieron
actos de pillaje, lo que fue inmediatamente repudiado y enfrentado por
las autoridades y la población. Sin embargo, dos días después de esos
lamentables hechos, junto con el histórico cierre del programa
especial de 24 horas Chile ayuda a Chile, los medios locales
comenzaron a informar que los mismos saqueadores, habían comenzado a
devolver lo robado como resultado de actos de arrepentimiento y
también de presión de las autoridades y de los vecinos honestos.

El artículo habla de un segundo error: "Es difícil entender por qué el
gobierno de Bachelet no le informó a los pobladores de las costas en
el sur que un maremoto o tsunami era inminente luego del terremoto".
Sin duda en un primer momento hubo falta de coordinación entre los
organismos oficiales encargados de este tipo de emergencias, pero
también habría que señalar que el gobierno de Michelle Bachelet había
enviado meses atrás un proyecto de ley al Congreso que pretendía
mejorar las alarmas sísmicas y marítimas. Lamentablemente estas
alarmas están conectadas a la red eléctrica y por esta razón no
funcionaron adecuadamente.

El nuevo gobierno de Sebastian Piñera tiene entre sus prioridades
mejorar todo el sistema relacionado con las emergencias y entre otras
cosas hacerlo independiente de las redes eléctricas del país.

Creo que también faltó decir que este terremoto no fue uno más en la
historia sísmica del mundo. Fue el segundo más fuerte en la historia
del país y uno de los cinco más poderosos registrados en el planeta.
Tuvo casi dos puntos más de intensidad que el de Haití, donde
lamentablemente fallecieron más de 240 mil personas. En Chile también
estamos llorando a nuestras víctimas, pero habría que aclarar que aún
con el registro de 8.8, no más de 500 compatriotas perdieron la vida
según las cifras oficiales.

¿Por qué la diferencia en estas cifras? La respuesta es simple. En
Chile las normas de construcción antisísmica se respetan y la mayor
parte de la infraestructura del país esta preparada para este tipo de
fenómenos naturales.

Otro 'error' mencionado en el artículo dice que "La imagen de
autosuficiencia de Chile se desmoronó tras el temblor".
Debo decir que
un país serio debe en primer lugar saber qué pedir y cuánto pedir al
enfrentar una emergencia de esta naturaleza. Además, fue difícil para
las autoridades en las primeras horas cuantificar la magnitud de la
tragedia y saber cuál era realmente el tipo de ayuda que sería
necesaria. Había serios problemas de comunicaciones. El terremoto
impactó gravemente una amplia zona del país, donde se ubican las más
altas concentraciones de población y parte importante de su actividad
económica, y las fuertes réplicas siguen dañando nuestra ya debilitada
infraestructura.

A propósito de esto mismo el cuarto error: "La ayuda no llegaba a los
damnificados".
Ante esta afirmación, quizás faltó aclarar que la
población actual de Chile es de poco mas de 17 millones de habitantes
y que el terremoto del 27 de febrero que impactó a las regiones de
Valparaíso, Metropolitana, O'Higgins, Maule, Bíobío y La Araucanía,
afectó a un 80% de los chilenos, es decir cerca de 12 millones de
personas
.

Si esto lo proyectamos, por ejemplo, a un país como Estados Unidos,
tendríamos a más de 200 millones de personas afectadas. ¿Cuánto
demoraría un país desarrollado como este, con todos los recursos
económicos y tecnológicos disponibles, en llegar con ayuda a esa
numerosa población en dificultades?

En otro párrafo del artículo refiriéndose a la entonces Presidenta de
la Republica Michelle Bachelet: "Hoy muchos chilenos agradecen que se
vaya tan rápido tras el vacío de autoridad y capacidad que mostró su
gobierno en las días posteriores al sismo"
. Aquí el error es evidente,
ya que según una encuesta realizada por la consultora local
independiente Adimark, después del terremoto, la presidenta abandonó
el poder con un nivel de aprobación superior al 84%.
Tuve oportunidad
de asistir al cambio de mando y ser testigo del afecto y el respeto
que el país le brindó en sus últimas horas, especialmente en sus
recorridos por las zonas más afectadas por el terremoto y posterior
tsunami.

Me atrevo a escribir este artículo porque siento que los chilenos
hemos dado reiteradas e innumerables muestras de solidaridad a lo
largo de nuestra historia. Sin ir mas lejos, en los días en que Jorge
redactaba las reflexiones de sus cuatro días en mi tierra, el país
entero se unía en una jornada solidaria que durante 24 horas hizo
historia bajo el lema Chile ayuda a Chile.

La televisión y los medios de comunicación en general se unieron de
emergencia en un programa maratónico que logro recaudar la cifra
récord de 75 millones de dólares en dinero, y el equivalente a 40
millones de dólares en especies. Pero no sólo eso. Al término de esta
campaña solidaria, se fundieron en un abrazo sobre el escenario, tras
la bandera nacional, la Presidenta Michelle Bachelet y el entonces
presidente electo Sebastian Piñera.
Por lo que sabemos, esta cifra
recaudada por los 17 millones de chilenos se convierte en un récord
mundial, ya que no hay registro similar en la historia de las campañas
solidarias en el mundo.

Al finalizar debo reconocer que en algo estoy de acuerdo con lo
escrito por Jorge en su artículo. Se trata de algo en lo que no
profundiza, pero que esta presente en sus palabras: La pobreza. Esta
situación tiene que ver con el progreso y el desarrollo económico de
los países, que siempre avanza más rápido que la incorporación de los
más pobres al sistema. Este sin duda, es un problema social grave, que
no tiene que ver con el terremoto, ni con el origen del pisco, los
temblores, o los tsunamis que nos afectaron.

La pobreza tiene que ver con el frío e impersonal mundo del dinero y
la velocidad con que ese dinero llega a las manos de los más pobres
del mundo. Pero este tema lo dejamos para otra oportunidad. A pesar
del progreso, lamentablemente seguimos viviendo entre "dos mundos".

 


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