Cheney destaca las Bondades de torturar

CHENEYVicepresidente de EEUU reconoció que desde 2001 se aplica a detenidos el llamado “submarino” para recabar información. Hasta ahora, el Gobierno estadounidense se había escudado en la noción del secreto de Estado para no confirmar el uso de estas prácticas. El funcionario, además, dijo que es poco factible que Barack Obama llegue a cerrar Guantánamo.

Un hombre está sentado, previsiblemente amarrado, rodeado de soldados estadounidenses. Uno de ellos vierte agua sobre sus vías respiratorias. En escasos segundos, el prisionero comienza a sentir una sensación de ahogo, similar a la asfixia. La acción se repite una y otra vez hasta que, vencido y humillado, comienza a hablar.

Esta escena fácilmente puede corresponder a uno de los métodos de tortura más utilizados por las dos administraciones del Presidente George W. Bush en sospechosos de terrorismo capturados en el marco de su guerra internacional contra este flagelo, iniciada en 2001: "Submarino" o ahogamiento simulado.

Así lo admitió el vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney, uno de los principales responsables de la política belicista que ha mantenido Washington en los últimos siete años.

Durante la entrevista con el canal de televisión ABC, la mano derecha de Bush consideró que dicho método ha sido notablemente exitoso para obtener información. Según sus dichos: "Los resultados hablan por sí solos".

Las declaraciones de Cheney desataron ayer una oleada de críticas nacionales e internacionales y motivaron una audiencia extraordinaria en el Senado estadounidense. Y es que es la primera vez que un funcionario de Washington hace un reconocimiento público, y al más alto nivel, de la utilización de métodos de tortura contra sospechosos de haber cometido algún tipo de terrorismo; mismas prácticas denunciadas una y otra vez por detractores de los dos gobiernos de Bush.

Hasta ahora, la Casa Blanca se había escudado en la noción del secreto de Estado para no confirmar el uso de torturas, métodos que el Presidente había asegurado que estaban fuera del manual de todo soldado estadounidense.

Consultado sobre si consideraba apropiado el uso del "submarino" para obtener la confesión de Jaled Sheik Mohamed -presunto cerebro de los atentados del 11 de septiembre contra The World Trade Center-, Dick Cheney, sin tapujos, contestó: "Sí".

Sin embargo, dijo "No" cuando le preguntaron si ciertos métodos empleados contra Sheik Mohamed y otros detenidos habían ido demasiado lejos. La veracidad de esta frase ha quedado en el entredicho, sobre todo después de su primera confesión.

GUANTÁNAMO

Respecto a la promesa de cerrar la prisión militar de Guantánamo, Cuba, que hiciera el Presidente electo Barack Obama, Cheney afirmó que el enclave "ha sido muy, muy valioso. Y creo que se darán cuenta de que tratar de cerrarla será muy difícil".

El vicepresidente agregó: "Si se cierra, ¿qué se hace con los prisioneros. Algunos sugirieron traerlos a EEUU, pero no conozco muchos congresistas ansiosos por tener 200 terroristas de Al Qaeda en sus distritos".

El cierre de Guantánamo "llegará con el fin de la guerra contra el terrorismo (y) nadie sabe" cuándo terminará, sentenció.

Dick Cheney, asimismo, defendió durante la entrevista la invasión a Irak en marzo de 2003, aunque no se hayan encontrado las armas masivas que supuestamente tenía Sadam Hussein, principal argumento que utilizó Washington para derrocar al régimen iraquí.

Esta es la segunda vez en lo que va de diciembre que un alto funcionario del Gobierno se ve involucrado en temas de tortura.

La semana pasada, un informe del Comité de Servicios Armados del Senado estadounidense, reveló que el ex secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, autorizó técnicas agresivas de interrogación el 2 de diciembre de 2002, tanto en Guantánamo como en la prisión iraquí de Abu Ghraib.


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