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CENTENARIO DE ALLENDE:   EN EL CENTENARIO DE ALLENDE: Memorias de un secretario privado


Chilenos en calle Salvador Allende en MoscúAllende, el hombre y el político

Por Hermes H. Benítez (Edmonton, Canadá).

SALVADOR ALLENDE G. - Presidente de Chile, electo democráticamente (Foto: 375x450)En los más de 34 años transcurridos desde la muerte del presidente Allende se han escrito, tanto en Chile como en el extranjero, una enorme cantidad de libros, de variada intención, calidad y altura, acerca de su vida, época, ideas, obra, gobierno, legado y muerte. Algunos de ellos no han sido más que tendenciosas diatribas en contra del líder popular redactadas por plumarios de baja categoría al servicio de la dictadura. En realidad en los primeros años postgolpe estos insofisticados libros denigratorios, muchos de los cuales fueron publicados en Chile por casas editoriales de extraños y desconocidos nombres, constituyeron prácticamente las únicas expresiones escritas de cierta extensión (aparte de las periodísticas), dedicadas a narrar la vida de Allende y su gobierno, que circularon en Chile. Por cierto, eran parte de la campaña de falsificación y desprestigio que la dictadura se encargó de lanzar contra sus víctimas desde el mismo día de su brutal apropiación del poder en 1973.

Por muchos años no pudieron realizarse en Chile verdaderas investigaciones históricas sobre el período, ni publicarse un solo libro medianamente objetivo, o serio, acerca del presidente y su gobierno. Como nunca debe olvidarse, los milicos fascistas y sus aliados civiles requisaron y quemaron la casi totalidad de los libros "políticos" escritos y publicados antes y durante la Unidad Popular, tanto en las bibliotecas públicas como en las privadas que consiguieron asaltar; al tiempo que, durante los 17 años de su espurio gobierno, ejercieron un férreo control y censura sobre la publicación de todo tipo de libros, especialmente de historia, ciencias sociales, teoría política, filosofía social, etc. Se trataba, obviamente, de "secuestrar la historia" de Allende y su gobierno, en la acertada expresión de Vásquez Montalbán; es decir, de ocultar o falsificar la realidad de lo ocurrido en cada uno de aquellos "mil días" de la Unidad Popular, al tiempo que se silenciaban sus logros y se denigraba la imagen de su líder máximo.

En razón de la mencionada adulteración y censura las primeras obras biográficas o testimoniales sobre Allende y el golpe, escritas por personas estrechamente asociadas a él, sólo comienzan a aparecer en Chile a partir de mediados de 1980, es decir, en el mismo momento en que hacen su entrada en la escena política chilena las masivas y exitosas "protestas" en contra de la dictadura. Entre estas obras se cuentan, en primer lugar, el libro de Osvaldo Puccio: "Un cuarto de Siglo con Allende. Recuerdos de su Secretario Privado"(1985) publicado en nuestra lengua cuando su autor ya había fallecido en su exilio alemán; seguido de "El Chicho Allende", de Carlos Jorquera (1990); "Allende. Visión de un militante", de Jaime Suárez B. (1992); y posteriormente "El último día de Salvador Allende", del cardiólogo del Presidente, el doctor Oscar Soto. (1999) . La primera biografía del presidente, en cualquier lengua, titulada Salvador Allende, fue escrita por el historiador ruso Jossif Lavretski a los pocos años del golpe, pero a pesar de que fue traducida y publicada en español, ya en 1978, por la Editorial Progreso, de Moscú, permaneció fuera del alcance de la mayoría de los lectores chilenos.

Portada del Libro - Vaya al artículo de Loreto Soler!A esta breve, aunque importante lista de libros testimoniales, vienen a agregarse hoy las "Memorias" de Ozren Agnic, que cubren los años en que fuera secretario privado de Allende (1957 a 1965), así como sus experiencias como observador participante durante los años de gobierno popular, en su calidad de Presidente Ejecutivo del Banco de Concepción, sus traumáticos 22 meses como preso político de la dictadura, hasta su final expulsión del país en junio de 1975.

Como es imposible comentar cada uno de los aspectos, temas y pasajes de este libro de 322 páginas, nos limitaremos a reseñar aquellos puntos que nos parecen más novedosos y relevantes, o allí donde se destacan mejor las contribuciones de su autor al conocimiento del presidente, así como a la historia del movimiento y el gobierno popular.

El libro de Agnic se inicia con un relato de su primer encuentro con Allende en 1952, mientras cursaba el cuarto año de humanidades, que recuerda las experiencias de otros hombres que, antes y después, fueron atraídos por la personalidad y propuestas políticas de este gran líder carismático. Cinco años después de aquel encuentro, Agnic es "enrolado" por Allende para que trabaje con él en la campaña presidencial de 1957, y posteriormente lo nombra su secretario privado en el Senado.

Este libro no sólo es un interesante y revelador relato de las experiencias personales de su autor en su contacto diario con Allende por más de tres lustros (en el senado, en sus innumerables campañas) sino además una explícita apología de éste como persona, figura y líder del movimiento popular chileno. De allí que en muchos pasajes de estas "Memorias" se contrapongan a menudo a las malignas diatribas contra Allende propaladas por la dictadura, las que son contrastándolas con las significativas experiencias de primera mano del autor en su trato cotidiano con el líder popular. La imagen de Allende que Agnic va presentándonos a lo largo de estas páginas es la de un hombre incansable, altamente preocupado por el bienestar y el futuro de su pueblo, así como el de sus colaboradores inmediatos, con un gran sentido de la moralidad y la dignidad, que se manifiesta en cada uno de los detalles de su vida de hombre, político en campaña y de senador. Esto es, la visión de un Allende "de elevada conducta ética, hecha de honorabilidad y rectitud cotidiana", para decirlo en frase prestada de nuestro Julio César Jobet.

Descontando la inevitable cuota de idealización, partidismo y simpatía hacia su persona, la figura de Allende como ser humano y político que ha ido emergiendo de los testimonios que se contienen en las obras más arriba indicadas, se nos revela como sumamente creíble y consistente, pues se ha formado a partir de relatos escritos independientemente, incluso en diferentes países y oportunidades, por personas que conocieron o trabajaron junto a Allende, en distintas épocas de su vida; las que en su mayoría tuvieron acceso a libros, documentos, y archivos personales. En este sentido el libro de Agnic es diferente, porque fue escrito enteramente a partir de sus recuerdos, dado que toda la documentación que pudo haber sido utilizada en su redacción fue intencionadamente robada, o destruida, por los esbirros de la dictadura.

Mientras desarrolla su relato, Agnic se encarga también de refutar e iluminar algunos mitos que han circulado persistentemente en torno a Allende y a su nombre, por ejemplo, nos informa que el líder popular no se llamó nunca Salvador Isabelino del Sagrado Corazón de Jesús Allende, sino que ésta fue una invención satírica de Oscar Weiss, quien en realidad nunca fue amigo del presidente, como se ha dicho y repetido, sino su encarnizado opositor dentro del Partido Socialista.

Allende en La Moneda el día del Golpe 11.09.1973 (Foto: 682x456)Otra interesante y significativa revelación del autor de estas "Memorias" es algo que no quedó registrado en la historia de la época , y de lo que muy pocos supieron en su momento. Y es que el presidente Carlos Ibáñez le propuso a Allende (quien había sido derrotado por Jorge Alessandri en las elecciones de 1958), a través de su emisario, el general Horacio Gamboa, que no respetara el veredicto de las urnas, y que con su apoyo y anuencia se tomara el gobierno. La respuesta de Allende ante aquella insólita propuesta, reconstruida y conservada gracias a la buena memoria de Ozren Agnic, merece ser citada aquí en su totalidad, porque es una nueva confirmación del profundo espíritu democrático y de "fair play" (juego limpio) del presidente mártir:

"General, jamás, nunca en mi vida he oído tamaña insensatez y monstruosidad... Me extraña sobremanera que un general de la república se preste para ser el recadero de esta infame maniobra que me está proponiendo Ibáñez a través suyo. Tenga usted muy claro que mi vida personal es intachable y que jamás prestaré mi nombre ni mi posición para que corra sangre inocente en Chile. Lo aberrante de su mensaje es la antítesis de mis convicciones. ¿Han perdido ustedes la razón?, ¿no han meditado las consecuencias de lo que están planeando? Si el señor Ibáñez ha creído por un solo instante que puedo ser su pelele, se ha equivocado rotundamente. Por esencia, por filosofía, demostrada en la trayectoria de toda mi vida política, soy profundamente demócrata. Regresen [ustedes] por donde vinieron y díganle al señor Ibáñez que seré el primero en respetar el veredicto de las urnas, así como seré el primero en combatir cualquier intentona sediciosa en Chile, tal como denuncié en su oportunidad la actuación golpista del general y su conocida Línea Recta. Señores, han pasado 34 años y el señor Ibáñez sigue siendo el mismo golpista inmoral de 1924. No tenemos nada más que hablar. (Ozren Agnic, Originales, pág. 62).

Allende Discursos - Presidente de Chile, electo democráticamente (Foto: 750x511) -En un número considerable de pasajes, el autor de estas "Memorias" alude a los dineros recibidos por la D.C. chilena de manos de la CIA, y de otros organismos norteamericanos, públicos y privados. Es oportuno señalar aquí que estos pasajes, solidamente apoyados en citas pertinentes de los documentos desclasificados sacados a la luz por las investigaciones que se resumirían en el Informe Church, provocaron los intentos de censura, y el final rechazo de la publicación de este libro, por parte del CESOC, Ediciones ChileAmérica, como lo hemos denunciado ya en otra oportunidad.

La parte final del libro que reseñamos contiene un detallado relato de las terribles experiencias del autor en la Isla Quiriquina, a manos de sus sádicos carceleros de la Armada, junto a cientos de otros "prisioneros de guerra" que tuvieron la desgracia de ir a parar a aquel infierno. Conociendo los marinos fascistas la vinculación de Ozren Agnic con el presidente Allende, fue interrogado allí en varias oportunidades acerca de las vida y propiedades de aquél, buscando, sin duda, obtener información comprometedora que les permitiera desprestigiar públicamente al líder popular.

A partir de la lectura de los últimos capítulos de este libro, es posible comprender que el ficticio Plan Zeta no fue un puro ejercicio de guerra psicológica en contra de la Unidad Popular, destinado solo a justificar públicamente el Golpe, como generalmente se lo entiende; sino una maquiavélica invención que fue hecha realidad por la sistemática acción criminal de los propios golpistas, al servir como motivación y justificación interna de los interrogatorios, torturas y asesinatos de muchos partidarios del gobierno de Allende.

En fin, no cabe duda que al escribir, y hacer publicar, sus "Memorias", Ozren Agnic ha hecho una importante contribución, no sólo al conocimiento de la vida, obra y personalidad del presidente Allende, sino también al conocimiento de la historia del movimiento popular chileno, del que éste fuera su líder indiscutido por más de tres décadas. 


Nota


 •1. Ozren Agnic, ALLENDE. EL HOMBRE Y EL POLITICO, Santiago, RIL Editores, 2007, 322 pp.





Fecha: 2008-03-23

Por: Hermes H. Benítez (Edmonton, Canadá)

Fuente: RIA NOVOSTI

Fotos: VARIOS

Idiomas: Russian language

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salvador Pinochet
[11 octubre 2009] - Domingo

EL ULTIMO GRAN HEROE DE CHILE

Un hombre que entrego su vida entera a chile [entregó su vida a ese "chile" con minúscula, como tú lo escribes, a ese "chile" llamado familia suya y entorno]
Un hombre que salvó a chile del comunismo fascista [al Chile con mayúscula, tu idolo lo transformó en el "chile" con minúscula, como tú lo escribes, lo salvó instaurando una DICTADURA FACSISTA, como fue catalogada por la Comunidad Internacional... Lee más!]
Un hombre que salvó a chile de una guerra civil [una Guerra Civil que venía fomentando la reacción chilena financiada desde el extranjero, gestada desde que las fuerzas de derecha asesinaron al GENERAL SCHNAIDER, la que luego de USURPAR EL PODER LEGITIMO DE UN PRESIDENTE ELEGIDO DEMOCRATICAMENTE, desencadenó en GUERRA CONTRA SU PROPIO PUEBLO, CON COBARDES TORTURAS A DESARMADOS, A MUJERES, NIÑOS, Campos de Concentración y Exterminio, Detenidos Desaparecidos, Ejecutados Políticos, bajo falsos pretextos, "a la Plan "Z"]
Un hombre que salvó a chile de la más grande pobreza de Latinoamérica [por eso Chile es el país con mayor disparidad entre ricos y pobres de América]
Un hombre que sacrificó a su familia por chile [para no sacrificarse él mismo]
Un hombre que después de muerto, sigue sacrificado [sobre todo a su familia que está perdiendo todo lo robado]
Un hombre que entregó a chile en forma limpia y democrática [si no fuera por Matthei y su "arrancada de tarros", además de haberse transformado ya, a esas alturas, en carta añeja para los EEUU]
Un hombre que entregó a chile con la mejor proyección económica de la región [país monoproductor, que si no fuera por el COBRE NACIONALIZADO por ALLENDE, hoy estaría en la ruina más deplorable. Que alguién me cuente qué gran obra, CONCRETA, construyó este generalillo pinochet]
Un hombre que salvó a chile de una guerra con algunos de nuestros países vecinos [que traicionó a sus vecinos prestandose, cuan lacayo a su metrópolis británica]
Un hombre que hizo nuevamente de chile una gran nación [monoproductora de cobre]
Un hombre que murió como un gran soldado, cumpliendo son su deber [Murió asesinado por sus complices para evadir la justicia]
Un hombre que no fue cobarde, pues no se suicidó ante el acoso político  [Simuló estar loco para no enfrentar la justicia por delitos comunes y de violación a los DDHH]
Un hombre que dio la cara hasta el final de sus días. [Simulando estar loco para no enfrentar la justicia]
Sin siquiera nombrarlo TÚ ya sabes quién es. [DANIEL LÓPEZ para las transas de robos del erario público]
Aunque los políticos de turno lo odian, NUNCA, podrán borrar lo que este general dio por CHILE [Robó a manos llenas... Privatizó lo estatal para sus amigos, tenía cuentas en bancos extranjeros, juicios que están en curso por robos, propiedades, que jamás se logran con un suledo de un general que llegó usurpando el Poder, sin un veinte en su haber, como el mismo lo dijo]

VIVA A. PINOCHET
.     [¿Cuántas calles y plazas en el mundo llevan el nombre de Pinochet?      Velas aquí: www.abacq.org/calle/]



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Carlos
[6 marzo 2009] - Viernes
A propósito, Roberto de Chile. Acabo de contestarte como Carlos CHILENO, que para mí significa muchísimo más que ser "de Chile". No sé si te das cuenta de la diferencia. ¡No te desanimes!

Carlos
[6 marzo 2009] - Viernes
Gracias, Roberto, por lo de "fascista". Generalmente yo hablo con conocimiento de causa. Más aún. Creo que tú mismo deberías leer ese "libro" una vez más. Quizá no lo hayas comprendido aún. ¡Qué se le va a hacer! Si todo lo comprendiéramos como es debido, en este mundo no habría problemas. ¡Que estés bien!

Roberto de Chile
[3 febrero 2009] - Martes
Carlos, ¿leíste el libro de Labarca? Si no lo has leído, no tienes derecho a condenarlo. Eso es lo que hacen los fascistas: queman libros que no han leído.

Carlos
[31 enero 2009] - Sábado
Yo le haría una pregunta más a Labarca:
-¿Está usted absolutamente seguro de que Allende hubiera querido que su vida íntima fuera puesta al alcance de todo el mundo, amigos y enemigos, sobre todo, enemigos?

Luego, le haría la misma pregunta al señor Labarca, pero refiriéndome a su propia vida íntima. Y según sus respuestas, resultaría sumamente simple determinar los motivos que lo movieron a actuar así en el caso de Allende. Pero aún así, el contenido de la entrevista que le tomó el señor Leonard Kosichev, ya da pie para notar cierta falta de lógica en TODA la argumentación del señor Labarca, manifestada en la entrevista como tal. Por ejemplo, llama a Ozren "mi detractor", y ya desde ahí empiezo a sospechar cierta incongruencia. No creo que Ozren Agnic necesite de un defensor gratuito. No obstante...(continuemos la entrevista), señor Labarca, si Ozren es su DETRACTOR de usted, eso quiere decir que usted... ¿niega haber publicado su libro acerca de la vida íntima de Allende?
¡Vaya, sorpresa! ¡No lo niega! ¡Por el contrario, considera incluso que ha hecho un bien al mirar por el ojo de la cerradura, para después contarle al mundo lo que ha visto! Dizque, para la historia, como un buen ejemplo para las futuras generaciones. Se revista de la fraseología que se revista, una actitud así tiene mucho de morbosidad y arrogancia. No creo que Agnic esté atacando a nadie. Comprendo, sí, que está defendiendo a Allende. Quizá haya mucha emoción en sus argumentos, incluso en las pruebas que saca a relucir, pero... en lo fundamental, su posición es irrabatible. Podríamos manifestarla aquí, prescindiendo de todo lo demás, de la siguiente manera: "Señor Labarca, eso no se hace, porque...no se hace, y no porque se lo estemos prohibiendo, sino... porque no se hace y punto." Asuntos de la ética, las costumbres, el honor, la nobleza, etc. etc. que jamás deben ser violados. Los rusos afirman que "de buenas intenciones se hace el camino para el infierno." Buenas intenciones alega usted. Y claro, no es un crimen lo que ha hecho. Es peor. Es un error. El resto... palabrería. Y me imagino que ahora, también se apropiará usted de mí para tirarme al ghetto de sus "detractores".

Roberto Ayub
[30 enero 2009] - Viernes
POLÉMICA EN TORNO AL LIBRO DE EDUARDO LABARCA SOBRE SALVADOR ALLENDE

En Moscú, en la fiesta de Año Nuevo organizada en la embajada de Chile me encontré con el conocido cineasta chileno Sebastián Alarcón. En un momento de nuestra conversación acerca de los últimos sucesos de la vida cultural en Chile, Sebastián me contó que había leído con enorme interés el libro de Eduardo Labarca, titulado “Salvador Allende.Biografía Sentimental”. Y me comentaba que Eduardo Labarca presentaba en su obra la imagen de Allende no solo como político sino también como ser humano, revelando facetas poco conocidas suyas.
Sin embargo, existen juicios de otra naturaleza sobre este libro. Ozren Agnic, quien escribió también un libro sobre Allende, critica ácidamente la creación de Labarca. Sus consideraciones fueron difundidas en publicaciones electrónicas en español.
Esta polémica nos ha interesado, además, porque Eduardo trabajó, en los años del régimen de Pinochet, en nuestra emisora, (entonces Radio Moscú, hoy “La Voz de Rusia”) y fue uno de los autores del popular programa “Escucha Chile”.
La interesante entrevista hecha a Eduardo Labarca que presentamos en nuestra página electrónica no significa que, las opiniones expresadas en ella coincidan, completamente, con las nuestras. Pero sí nos gustaría recibir la de nuestros oyentes y usuarios de Internet (kosichev@ruvr.ru) que tuvieron ya la posibilidad de leer esta obra de de Eduardo Labarca, “Salvador Allende.Biografía Sentimental”.
Leonard Kosichev
Periodista
“La Voz de Rusia”

Eduardo Labarca responde a Ozren Agnic
acerca de su biografía de Salvador Allende


Pregunta: ¿Leyó los ataques que le lanza Ozren Agnic, ex secretario de Salvador Allende?
Respuesta: Los leí cuando los subió a la Internet a comienzos de 2008, en los mismos días en que publicó un libro sobre Allende. El mío había aparecido varios meses antes.
P: ¿Y leyó ese libro de Agnic, Allende: el hombre y el político. Memorias de un secretario privado?
R: Sí, he leído todos los libros sobre Allende.
P: ¿Qué le pareció?
R: Prefiero no hacer comentarios.
P: ¿Conoce a Agnic?
R: Lo conocí en los años 60, cuando era uno de los secretarios de Salvador Allende en el Senado y yo cubría las informaciones políticas como periodista.
P: Agnic lo acusa de “oscuros propósitos”, de un “segundo asesinato” del ex Presidente, de “destruir la imagen de Allende”. Lo trata 31 veces de “mentiroso” y “embustero” y le dice “mercader de las letras”, “mercachifle”, “mercantilista”, “falaz”, “calumniador”, “ignaro”… ¿Qué le responde?
R: Nada. Las groserías no tienen respuesta.
P: Pero esos textos siguen en la Internet.
R: No sabía. La Internet aguanta todo. Navego poco en la red.
P: Le ofrezco la posibilidad de responderle en esta entrevista.
R: A quien me insulta gratuitamente no tengo nada que responderle. A usted sí.
P: Agnic lo acusa de atribuirse un título de abogado que no tiene.
R: Juré como abogado en noviembre de 1969, hace 40 años, y ejercí algún tiempo. Negarme esa calidad constituye injuria y, además, imputación de ejercicio ilegal de una profesión, lo que es calumnia.
P: ¿Por qué no se querella?
R: Un amigo abogado me ofreció hacerlo. Estaba seguro de conseguir una condena y una indemnización contundente. Le di las gracias, pero rechacé el ofrecimiento. No me veo a mí mismo enjuiciando a alguien por un delito de expresión, por muchas barbaridades que diga.
P: Agnic sostiene que usted miente cuando dice haber tenido desde niño cercanía con Salvador Allende.
R: Mi cercanía con Allende pasó por diversos grados y etapas. Se inició en 1950, cuando mi padre comenzó a colaborar estrechamente con él. Yo tenía once años, Allende venía a nuestra casa, yo lo llamaba “tío”. Después participé en sus campañas y frecuenté las sedes de sus comandos. Tuve con él momentos de mucha proximidad, especialmente en 1966 en Cuba, adonde viajé como representante juvenil, primero a la Conferencia Tricontinental y luego a la Conferencia de la Organización Latinoamericana de Solidaridad, la OLAS. En ambos casos la delegación chilena estaba formada por unas ocho personas y Allende era el dirigente más destacado. Convivíamos a lo largo de dos semanas: durante los vuelos, que tenían que ser por Europa vía Praga, y en los hoteles, encuentros y reuniones, desde el desayuno hasta la noche. En 1969 volví cuatro meses a La Habana como corresponsal de El Siglo. Por esos días Allende pasó un mes en Cuba a la espera de que se despejara la designación del candidato de la Unidad Popular. Estaba muy solo y me invitaba casi diariamente. De ese tiempo data la foto en que aparecemos en traje de baño en un yate. Vino la campaña presidencial de 1970, que está reflejada en mi libro Chile al rojo. Viajé como periodista con Salvador Allende en el avión presidencial a Ecuador, Colombia y Perú, y después a Buenos Aires a la toma de posesión del Presidente Cámpora.
P: Agnic sostiene que usted miente al decir que fue director de El Siglo.
R: Falso. Nunca lo he dicho. Cuando leí esa afirmación en el diario La Tercera, la desmentí por escrito. Pero el error sigue apareciendo.
P: Agnic afirma que fue “pillado en la mentira`” de haber escrito el diario apócrifo del general Carlos Prats.
R: Falso. Nadie me pilló. El asunto estaba olvidado cuando yo, treinta años más tarde, revelé mi participación en ese episodio, que hoy lamento. Sin mi confesión espontánea, nadie habría conocido el origen del libro. Me lancé a la piscina vacía por motivos de conciencia y eso tiene su mérito. No conozco a nadie que en Chile haya hecho algo parecido. La revelación sólo me ha acarreado problemas, entre ellos los insultos de este señor. Pero no me arrepiento.
P: Agnic dice que usted quiso descargar su responsabilidad sobre Volodia Teitelboim.
R: Ante las hijas de Prats, el comandante del Ejército general Cheyre y ante la prensa asumí toda la responsabilidad. A Volodia no lo nombré, pero algunos periodistas dedujeron una relación. Volodia murió, dejémoslo tranquilo.
P: Agnic lo acusa de haber recibido “jugosos dividendos por derechos de autor” del libro apócrifo de Prats.
R: ¡Ridículo! Fue una acción encubierta, mi nombre no figuró para nada. Sólo dos o tres personas conocían mi participación, la editorial mexicana no tenía idea. ¿Qué derechos podían pagarme? Más tarde, también me excusé ante esa editorial.
P: Según Agnic usted ha echado mano “de las deleznables declaraciones postgolpe de Eduardo Frei Montalva”.
R: Falso. No recuerdo esas declaraciones, ni las he mencionado en mi libro ni en ningún otro lugar.
P: Llegamos a su padre, Miguel Labarca, amigo y colaborador íntimo de Allende. Agnic afirma que usted lo ha deshonrado, que “debe estar revolcándose en su tumba” ante la “truhanería de su hijo”.
R: Lo que hace mi detractor aprovechando que mi padre falleció hace veinte años y hoy no tiene voz, es de muy mal gusto. Pero se equivoca. Mi padre ha vuelto a hablar y lo ha hecho en un libro póstumo que acabamos de publicar en Chile. Ese libro, Allende en persona, contiene páginas hermosas y profundas sobre la vida sentimental de su amigo Salvador.
P: Hemos llegado al tema que más indigna a Ozren Agnic: que usted haya escrito sobre la vida amorosa de Allende. Dice que “miente, o acoge como suyas, mentiras de otros acerca de supuestas amantes del Presidente”.
R: Salvador Allende no era un simple particular. Fue seguido por millones de chilenos. Decenas de miles perdieron la vida, padecieron la tortura o marcharon al exilio por haberse incorporado a su proyecto. Han transcurrido 35 años desde su muerte y un siglo desde su nacimiento, tiempo suficiente para que las nuevas generaciones tengan derecho a conocer en toda su complejidad a este grande de nuestra historia. Yo sé que el asunto no es sencillo, pues siguen vivos ex ministros y colaboradores, su viuda, sus descendientes. Subsiste una generación de allendistas nostálgicos y, a la vez, muchos jóvenes de hoy lo idealizan. Flota la tentación de construir la imagen de un Salvador Allende perfecto y sin tacha, marido y padre ejemplar, político abnegado, generoso, superhombre visionario, un santo sin carne y sin sangre, una estatua. Al escribir he tenido en cuenta esas sensibilidades, sin por ello renunciar a mostrar al Allende verdadero. Esa verdad enfurece a mi detractor, que en aras de un supuesto “allendismo” cree tener derecho a imponer lo que los ciudadanos de hoy y de mañana deberían saber de Salvador Allende y sobre todo lo que no deberían saber.
P: ¿A qué generación pertenece usted?
R: A la generación siguiente a la de Allende. Trabajé mucho en sus campañas y durante su gobierno, lo hice desde las filas comunistas, sin incondicionalidad. Mantenía cierta distancia, lo que me ha permitido combinar mis conocimientos privilegiados con una perspectiva objetiva. Como periodista yo “conocía a todo el mundo” y “sabía lo que pasaba” en las alturas allendistas. Las personas cercanas a Allende me tenían y siguen teniendo confianza, lo que se demostró durante la preparación de mi libro. Un centenar de personas hablaron conmigo sin tapujos, contentas de no tener que llevarse los recuerdos a la tumba. Las cartas de amor de Allende que reproduzco no me cayeron del cielo: me las entregaron voluntariamente.
P: ¿Habló con Ozren Agnic?
R: No. No consideré necesario hacerlo… Los contactos mencionados tuvieron carácter urgente por tratarse de personas de edad avanzada, algunas muy ancianas. De mis entrevistados varios han muerto después de publicado el libro, como el empresario “rojo” Julio Donoso; el director de protocolo Lucio Parada; Renato Bussi, hermano de Hortensia; Carmen Lazo, la “Negra”; la actriz Marés González; Andrea Morales, hija de Eliana Vidal, y probablemente otros sin que yo lo haya sabido. Los testigos están desapareciendo y después de mí no quedará nadie con los recuerdos, las conexiones, la capacidad y la decisión de mostrar ciertos aspectos esenciales de la vida de Allende. Ergo, el libro había que escribirlo ahora o nunca.
P: ¿Abordó el tema de los amores “a la caza de una inmerecida y espuria fama literaria”, como dice Agnic? ¿“Al servicio de su propio bolsillo”, como él afirma?
R: En absoluto. Me interesaba mostrar a Allende en su plenitud. Los lances amorosos de Allende se hallaban indisolublemente unidos a su accionar político y solían tener lugar a la luz pública. Todos los que lo rodeaban estaban al tanto. Salvador Allende brindó su devoción a algunas de las mujeres más bellas e inteligentes de su tiempo, comenzando por su esposa. La pretensión de separar al Allende seductor de multitudes del Allende seductor sentimental entraña una amputación arbitraria que quiebra la unidad psicológica del ex Presidente y adultera la esencia de su vida pública y privada. Cualquier tentativa de falsear la imagen de Salvador Allende, de administrar su memoria como coto privado, de esconder bajo la alfombra, por afanes de moralina, los aspectos “inconvenientes” de su vida, es simplemente absurda e hipócrita. Allende pertenece a la Historia de Chile y no tiene dueños.
P: Ozren Agnic dice que usted no posee ni “un ápice de caballerosidad”, que “no vacila en dañar la honra de mujeres vivas y muertas”, sin considerar “que tras esas mujeres hay descendientes y colaterales, irreversiblemente dañados por sus mentiras”.
R: ¡Qué beatería! ¿A quién va a dañar “irreversiblemente” que se sepa que su madre o su abuela tuvo amores con un personaje de la Historia? Esas mujeres se enorgullecían de pasearse del brazo de Salvador Allende y a él le encantaba pavonearse con ellas.
P: Pero Hortensia Bussi, la viuda, está viva. Según Ozren Agnic, usted la trata de “intencionadamente sorda y ciega, calculadora e insensible”, y a ella y las hijas las “victimiza”.
R: Esos calificativos no aparecen en mi libro. Al contrario. Pongo de realce las cualidades de Hortensia Bussi y de las tres hijas. Esperar el fallecimiento de su viuda habría equivalido a rondar como el chacal que aguarda la muerte de su presa. Además, nadie puede asegurar que yo vaya a sobrevivirla. Al transparentar situaciones que muchos conocieron, mi libro pone fin a la maledicencia y los murmullos, y honra a Hortensia Bussi. Después de su publicación, el cariño y el respeto hacia ella no han disminuido en absoluto. En los años transcurridos desde la muerte de Salvador Allende, Hortensia Bussi ha sabido ganarse un sitial perdurable.
P: Ozren Agnic niega validez a las “conversaciones confidenciales” que usted cita.
R: El libro lleva mil cuatrocientas notas de pie de página en las que indico las fuentes. Sin embargo, en ciertos casos he estimado conveniente proteger la identidad de mis interlocutores. Es un recurso legítimo en el periodismo y las investigaciones de historia contemporánea.
P: Ozren Agnic lo acusa de afirmar que Allende “habría profitado de su posición de senador y Presidente” para efectuar negocios.
R: Falso. Jamás he insinuado tal cosa. Lo que hubo es que a lo largo de su vida parlamentaria Allende participó en varios negocios perfectamente legítimos, como los bares lácteos, la empresa Sochildico que distribuía las películas de la URSS de entonces y la venta de productos agrícolas chilenos a Cuba, para gran satisfacción de los agricultores nacionales. La primera fase de los negocios de Allende con Cuba está descrita en el libro de Julio Donoso que yo cito.
P: Según Agnic usted atribuye también a Allende “la calidad de socio” del llamado Piso 13, la tienda de lujo creada por Donoso.
R: Falso. Digo que era visitante asiduo, que no es lo mismo.
P: Ozren Agnic sostiene que el departamento que Allende tenía en la calle Bueras era una oficina y no un nido de amor.
R: Falso. Allende lo usó para citas amorosas durante tres décadas. Eso lo sabían todos en el círculo íntimo y los vecinos del edificio. El plano que figura en el libro, trazado por una arquitecta con quien visité el lugar, se basó en la descripción de dos personas que estuvieron allí en aquellos tiempos y del antiguo cuidador y actual ocupante.
P: Agnic asegura que Allende no durmió allí la noche de su triunfo.
R: Después de la celebración del triunfo en la sede de la Federación de Estudiantes de Chile, Allende pasó por lo menos una parte de esa noche con “alguien” en Bueras. Mi encuentro con el guardaespaldas Mario Melo en la puerta de ese edificio fue real y la llegada de Allende de madrugada a la casa de mis padres, a pocas cuadras, me la relató mi madre.
P: Ozren Agnic lo critica por haber escrito que la peruana Blanca Barreto fue la “primera amante de Allende”.
R: No existe tal afirmación en el libro. La hermosa relación del niño Salvador con Blanquita, siete años mayor que él, se desconocía hasta la publicación de mi libro. Esa relación se extendió hasta la muerte de Blanca en 1972 y constituye una historia bella, que merece respeto.
P: Según Ozren Agnic, usted denigra a Leonor Benavides, Inés Moreno, Viola de Ortega, Marés González, a la anónima “Negrita”…
R: ¡Al contrario! Presento en forma documentada, respetuosa y elevada la relación que en distintas etapas existió entre Allende y esas mujeres excepcionales. A todas las conocí y para escribir el libro hablé con ellas o busqué a los descendientes de las que habían fallecido. Cada una de esas mujeres le dio mucho a Salvador Allende y él le dio mucho a cada una. También destaco a las actrices Sarita Walsh y Eliana Vidal, a la cubana Laurita San Antonio, a las colombianas Eugenia Valencia, que fue amiga de mis padres, y Gloria Gaitán, amiga mía. Gloria fue la confidente de Salvador Allende en sus últimos meses de vida. Me refiero asimismo a la notaria Alina Morales Tórtora, que le regaló el cubrecama en que fue envuelto su cadáver, y por supuesto a la Payita.
P: Por abordar la relación con esas mujeres, Agnic lo acusa de presentar a Allende como un hombre “obediente al susurro de las amantes”.
R: Esa imagen no figura en mi libro. Allende nunca se dejó manejar por las mujeres. De sus páginas emerge humanizado y engrandecido.
P: Ozren Agnic objeta la autenticidad de las cartas y esquelas de amor de Salvador Allende que usted menciona. ¿Puede demostrar su veracidad?
P: Todas las cartas y tarjetas que cito y los facsímiles que reproduzco son de puño y letra de Allende. Los tengo digitalizados.
P: ¿En qué basa la descripción del cumpleaños de Beatriz Allende en Cañaveral, casa de la Payita, el 8 de septiembre del 73, tres días antes del golpe militar? Agnic dice que no existió tal celebración.
R: Me baso en un testimonio oral y en los relatos publicados por Ángel Parra, que animó la fiesta, y Ulises Estrada, entonces consejero político de la embajada de Cuba, que estuvo invitado.
P: Agnic lo ataca por haber afirmado en una entrevista que “Allende fue un buen candidato pero un presidente regular”. ¿Qué quiso decir con eso?
R: Que Allende, político eminente y gran seductor, supo conquistar al pueblo de Chile en forma magistral. Pero una vez en el gobierno, no logró controlar a su propia gente y la situación se le escapó de las manos, con el final que conocemos. No podemos responsabilizarlo sólo a él: la Unidad Popular era una coalición muy problemática.
P: Pero no se puede olvidar la intervención de Estados Unidos y la CIA, que Agnic recuerda.
R: Desde el momento en que la UP se proponía nacionalizar el cobre, los bancos y otras empresas, la intervención norteamericana y la conspiración de la derecha eran previsibles. Como decimos los abogados, constituían “datos de la causa” que había que tomar en cuenta. Allende y la UP sólo podían tener éxito si lograban contrarrestar esa intervención. Lamentablemente no lo consiguieron, a pesar del profundo sentido de justicia del programa y las medidas que se aplicaron.
P: ¿Cómo se explica usted la actitud de Agnic?
R: A algunas víctimas de regímenes dictatoriales se les contagian las actitudes de la dictadura. Al regresar la democracia, prefieren el insulto al debate de ideas. Mi detractor pretende prohibir el análisis de las causas de la derrota y la descripción de aspectos de la vida de Salvador Allende que para él parecerían ser “pecado”. Es la imposición de dogmas y la condena a quienes se atreven a decir la verdad. Es un intento de falsificar la historia por las dos vías que definieron los romanos: Suggestio falsi, supressio veri, vale decir, falsificar los hechos y ocultar la verdad. Eso no es progresista, es reaccionario y se llama fundamentalismo.
P: ¿Ve alguna otra razón en los ataques de Ozren Agnic?
R: Tal vez pensó que insultándome daría visibilidad a su propio libro. Pero no me atrevo a asegurarlo, no soy psiquiatra.
******

OZREN AGNIC KRSTULOVIC
[28 enero 2009] - Miércoles
Me dirijo a Eugenio Aguilera y a todos los chilenos residentes en Rusia y otros países..
Les agradeceré me escriban a mi correo electrónico (merkohr@vtr.net), y me relaten sus experiencias (las buenas y malas), que tuvieron ustedes o sus padres en el forzado exilio que se produjo en Chile a causa del golpe militar y el quiebre de la democracia en nuestra patria.
Estoy escribiendo una segunda parte de mis Memorias, relatadas en el libro "ALLENDE,EL HOMBRE Y EL POLITICO. Memorias de un Secretario Privado", con enfoque de como afectó el golpe la vida de miles de compatriotas, obligados a abandonar la patria para preservar sus vidas y la de sus familias. Pocos tuvieron la "suerte" de vivir un exilio dorado; los más han llevado una vida plena de angustias y miseria, desconociendo idioma y realidades de países diferentes al nuestro. Esas historias, tan humanas, no deben quedar al olvido del tiempo. Por ahora, el libro se titularía "EXILIO Y RETORNO", en cuyo texto no solo relataré mis propias viscicitudes, sino que me interesa dar a conocer las que vivieron ustedes y conocidos y parientes que están viviendo un doble exilio: El obligado en la época y la imposibilidad de retornar a Chile a causa de hijos nacidos y criados en el exterior, imposibilitados de vivir en la patria de sus orígenes, ya que ahora serían extraños en su propia tierra. También el Chile tan extraño y diferente que encontré en mi regreso a la patria.
Les ruego difundir mi petición para que me envíen sus colaboraciones, a la vez que me indiquen quienes autorizan y quienes no el poner sus nombres.
La historia debe ser conocida por millones de chilenos que piensan y actúan según sean los mitos que se han creado, olvidando el dolor sufrido por tantísimos chilenos, sin conocimiento exacto de la verdad.
A todos agradeceré y responderé sus envíos.
Un gran abrazo solidario a mis compatriotas.
Ozren Agnic Krstulovic
Ingeniero Comercial y Escritor,
E-Mail: merkohr@vtr.net
SANTIAGO - CHILE

Ozren Agnic Krstulovic
[28 enero 2009] - Miércoles
Acojo con satisfacción la sugerencia del compatriota Eugenio Aguilera y les hago llegar una rectificación que hice a la revista "Política y Desarollo" de Argentina, donde repiten un gran mito -muy falaz por cierto- y que aún hoy muchos repiten como una "verdad histórica". Favor impónganse:
www.politicaydesarrollo.com.ar
Rectificacion sobre "Allende, esa gran Impostura"
Confío en que, haciendo honor a la verdad, Política y Desarrollo tenga la deferencia de publicar esta rectificación, en el mismo lugar y términos del artículo tan distorsionado y que origina estas líneas.

Por Ozren Agnic Krstulovic
Ex Secretario privado de Salvador Allende
Santiago de Chile, enero 24 de 2009

Señor Editor:

En la edición del día 24 ustedes publican un anónimo comentario que estaría firmando una inidentificada “Reacción Católica”, bajo el título de “Allende, esa gran impostura”.

Acerca del ex mandatario chileno se han tejidos mitos y verdades a medias, que son una hábil maniobra para mentir y mitificar.

En el artículo, cuyo punto número uno se subtitula:

1) «Yo no soy el presidente de todos los chilenos», se repiten exactamente las distorsionadas palabras de Salvador Allende, acogidas en la época por los medios adversos a su gobierno y que originan uno de los tantos mitos mal intencionados para denigrar al hombre que fue víctima de una concertada conspiración nacional e internacional que sólo buscaba el desprestigio y derrocamiento de un hombre consecuente con su ideario de justicia social y recuperación de los valores básicos del hombre, conculcados por intereses foráneos. Confío que POLITICA y DESARROLLO, en este caso, acoja la presente aclaración a palabras sacadas de contexto y maliciosa e interesadamente interpretadas al amaño de sus otrora opositores, y que el tiempo se ha ido encargando de develar, colocando en su justo lugar la verdad histórica. Veamos de qué se trata:

El cinco de febrero de 1971, a tres meses escasos de la toma del mando de la nación, Salvador Allende invitó a una conferencia nacional de prensa en Valparaíso. El tema recurrente de las preguntas se centró en discrepancias con el recién electo Secretario General del Partido Socialista, senador Carlos Altamirano, quien había planteado la necesidad que el gobierno “avanzara más rápido”. En buen romance, avanzar sin transar... Tres palabras que fueron fatales por su contenido ideológico y contradictorio con la postura personal de Allende.

En respuesta a una de las preguntas, el Presidente dijo lo siguiente: “... mi meta en el Gobierno es cumplir el programa de la Unidad Popular y para ello no aceptaré imposiciones de ningún jefe de partido ni tampoco de ninguna colectividad política...” Después señaló: “... no me inquieta ni me preocupa la elección del senador Carlos Altamirano como secretario general del partido socialista. El, legítimamente ha sido elegido; yo soy militante y fundador del partido e indiscutiblemente que él sabe perfectamente bien cual es mi obligación de militante, igual que cuál es mi obligación de Presidente de Chile...”

A continuación, en una trama de pensamiento hilado, dijo las famosas y distorsionadas frases que traigo a la memoria de quien lea este escrito:

“Yo no soy el Presidente del Partido Socialista. Soy Presidente de la Unidad Popular. Tampoco soy el Presidente de todos los chilenos. Yo sería un hipócrita si dijera que soy Presidente de todos los chilenos. Hay algunas gentes que quisieran que estuviera frito en aceite, y son chilenos; soy Presidente de la Unidad Popular, pero tengo sí la obligación de preocuparme del Chile que no pertenece a la Unidad Popular y preocuparme de beneficiar la vida no de la gente de la Unidad Popular sino de todos los chilenos; yo estoy aquí para hacer cumplir el programa de la Unidad Popular...”.

La maliciosa interpretación dada a sus palabras fue burda pero efectiva. Aún hoy hay quienes rasgan vestiduras por esas distorsionadas frases. Es cierto que Allende no era el Presidente ni de Alessandri, ni de Frei, ni de los asesinos del entonces comandante en jefe del ejército don René Schneider, ni del clan de El Mercurio, ni de Viaux... como tampoco lo era de aquellos que, mancomunados con Washington, Nixon, Kissinger y la CIA, conspiraron en su contra desde el año 1961, cuando dio una tremenda lección al país y al mundo en la “segura derrota que le esperaba en la senatorial de Valparaíso”.

Tampoco lo era de los criminales que trataron de eliminarle físicamente ametrallando la residencia de Julio Donoso en el balneario Algarrobo, donde se suponía que descansaba el presidente electo. El fue elegido por una base popular y democrática que depositó sus esperanzas en él y su candidatura. Sin embargo, dijo claramente y lo repito para que no haya lugar a dudas: “Tengo la obligación de preocuparme del Chile que no pertenece a la Unidad Popular y beneficiar la vida de todos los chilenos”.

La señalada conferencia de prensa está extensamente relatada en el libro de mi autoría, editado por el sello Red Internacional de Libro (RIL EDITORES), con título: “Allende, el Hombre y el Político. Memorias de su Secretario privado”, página 219 y siguientes.

Confío en que, haciendo honor a la verdad, Política y Desarrollo tenga la deferencia de publicar esta rectificación, en el mismo lugar y términos del artículo tan distorsionado y que origina estas líneas.

Saluda muy atentamente al señor editor:

Ozren Agnic Krstulovic
Ingeniero Comercial y Escritor
Ex Secretario privado de Salvador Allende
Santiago de Chile

Artículo Relacionado
http://www.politicaydesarrollo.com.ar/nota_completa.php?id=8621

Eugenio Aguilera
[18 enero 2009] - Domingo
Buenos días, compatriotas.
Sin entrar en demasiadas interjecciones, don Ozren, le diré que el detalle de esa biografía apócrifa de Prats no lo sabía y resulta bastante significativo. Está bien que Ud. lo haya mencionado, porque el hecho en sí resulta bastante aleccionador. Bueno, cada día uno está sabiendo cosas y más cosas, pero hay algunas que pueden definir nuestras apreciaciones. Don Ozren, si lo desea, en adelante podemos compatir con usted en el FORO, en el tema "Salvador Allende", que allí todas las opiniones acerca del Prócer quedan en nuestro sitio mucho más visibles que al pie de un artículo.
Deseándole a Ud. éxito en sus iniciativas creadoras. Afectuosamente. Eugenio.

OZREN AGNIC KRSTULOVIC
[14 enero 2009] - Miércoles
Apreciados seguidores de esta página:
Se atribuye a Voltaire la frase: "No estoy de acuerdo con tus ideas, pero daría gustoso mi vida por tu derecho a defenderlas". Con ello, Voltaire jamás pretendió que se silenciaran las voces disidentes; muy por el contrario. Sin embargo, quien disiente debe hacerlo con honestidad y convencimiento, sin recurrir a las sutilezas de una pluma ágil y amena, como es el caso de Eduardo Labarca, quien desliza mensajes subliminales que contribuyen a la mitificación mal intencionada del presidente Allende.
Al joven Javier Arias, postulante a una “tesis de doctorado” sobre Allende, con apoyo en testimonios absurdos y de mala fe, expresados en el ‘libro testimonial’ “Allende, Biografía Sentimental”, le sugiero leer todas las novelitas rosas de Corín Tellado. Es posible que allí encuentre más material para su tesis. Arias conoce, deduzco, de oídas quien y cual fue la obra de Salvador Allende a lo largo de su vida, entregado por entero a sus convicciones. Si busca la notoriedad que admira en el autor de la famosa biografía, va por buen camino. Si por el contrario, pretende un trabajo serio y que aporte a los hechos revelados aceleradamente por el tiempo, documéntese mejor y no se permita las mismas descalificaciones que me atribuye tan livianamente. Mi libro, donde a través de mis experiencias personales relato al verdadero Allende, el hombre y el político que realmente interesa conocer y desmitificar, no tiene la liviandad que me asigna Javier Arias. Léalo bien y relea las fundadas críticas que hago al autor de esa biografía que en nada aporta, ya que se deducen hechos indesmentibles, como su supuesta cercanía al “tío” Salvador, término que en Chile utilizan los jóvenes en señal de respeto hacia sus mayores, sin que ello implique una cercanía mal entendida.
Las fuentes de apoyo para lanzar cualquier texto deben ser 100% veraces y a prueba de fuego, como hice yo en un libro anterior que titulé “Pinochet S.A.”, y que me valió querellas de varios personajes involucrados, acciones legales que fueron rechazadas por los tribunales de justicia, precisamente por la seriedad de la documentación que respaldan las acusaciones que se formulan al clan Pinochet y asociados por la manera como expoliaron arcas fiscales y privadas.
Finalmente, el señor Arias parece ignorar que el autor de la señalada biografía sentimental también lo es de la Biografía Apócrifa del asesinado ex comandante en jefe del ejército, general Carlos Prats, y que una vez sorprendido por las hijas del general tuvo que confesar su autoría. Dichas “Memorias” aún son utilizadas por quienes buscan establecer toda la verdad de lo ocurrido en Chile. Eso le indicará el cuidado que debe tener antes de hacer su anunciada tesis de grado…
Saludos cordiales a los compatriotas residentes en Rusia.
OZREN AGNIC KRSTULOVIC
Santiago de Chile, Enero de 2009

Eugenio Aguilera
[10 enero 2009] - Sábado
En primer lugar, resulta agradable comprobar que el calificativo de Prócer para mencionar a Allende, calificativo que modestamente propusimos a su debido tiempo los chilenos desde aquí, desde Moscú, ha prendido y con el tiempo, estamos seguros, llegará a ser aceptado por todos los chilenos. Allende es el Prócer de una nueva era en la Historia de la Humanidad, que no sólo en la chilena. Eso, queridos compatriotas, mueve a responsabilidad, requiere de concientización, de honradez y exactitud a la hora de manifestarse de palabra o por escrito acerca de una personalidad de tal envergadura. Hay cosas que se pueden decir de un Prócer. Hay otras que resultaría mejor dejarlas sin atención. Mejor para nosotros mismos. Muchos comentarios se han hecho en esta página respecto a Agnic y Labarca. Eso ya demuestra la importancia que tiene hoy y tendrá en el futuro cuanto se diga de Allende. Claro, a Javier Arias yo le recomendaría un poco más de modestia, porque no creo que sea muy acertado de su parte eso de esgrimir cuarenta años más o cuarenta años menos como argumento para manifestar una opinión. ¿Que a usted le gusta la Historia, honorable señor? Como historiador, puedo contarle que no tiene mucho valor científico buscarla en las historietas de Corín Tellado, así las mismas estén escritas en un idioma más o menos aceptable y constituyan un género de prosa que siempre estará en boga. Es en los testimonios, incluso en los más emotivos, y también en los documentos de la época donde vale la pena husmear. EN TODOS LOS TESTIMONIOS Y DOCUMENTOS, para luego someterlos a una honrada y científica cotejación que nos permita cazar ese panorama histórico que deviene tan escurridizo cuando los hechos que tratamos son relativamente recientes. Resulta, señor Arias, que el mismo argumento que Ud. utiliza para rechazar a Agnic deviene válido para aplicarlo a Labarca: porque tampoco éste es un jovenzuelo de treinta. ¿Qué piensa usted mismo de Allende?
Leo, tus palabras resultan sumamente certeras, aunque, como PSICÓLOGO, te recomendaría que te fijaras en las verdaderas razones que han promovido toda la polémica: si Agnic o si Labarca. Son razones subconscientes, implícitas a los propios autores polemizados, y creo que también al resto de los chilenos. Si me permites recurrir a paralelos histórico-mitológico-psicológicos, te diré que Agnic ve al Allende heroico, al Prócer, a la personalidad histórica, con una visión amplia que alcanza homéricas proporciones y absoluta precisión en los detalles. Lo ve como tendría que verlo un correligionario, alguien que estuvo a su lado cuando "se creó la leyenda". Ni más ni menos, un Homero de nuestros tiempos, completamente exacto e intransigente. Labarca, por su parte, ve a Allende como Edipo en su época veía a su propio padre. De ahí, los temas que escoge, porque... pareciera ser que no le perdona al "tata" Allende algo que ni él mismo, digo, Labarca, comprende todavía de qué se trata. Claro, este análisis hecho a vuelo de pájaro no pretende ser exhaustivo, pero la ciencia es la ciencia: el complejo de Edipo se desarrolla siempre que un hijo no acepta como buena la conducta del padre, sea cual sea la misma. En esos casos, los hijos suelen llegar a incongruencias increíbles en sus manifestaciones. Aunque... por extraño que parezca, sin ser malintencionados, actuando, según ellos mismos creen, de buena fe. En realidad, movidos por algún dolor profundo que ni siquiera ellos mismos comprenden que existe. El 11 de septiembre los chilenos, TODOS los chilenos que queríamos algo mejor para nuestro país PERDIMOS a Allende, a ese Allende bondadoso en el cual cifrábamos nuestras más caras esperanzas. Fue como si hubiéramos cada uno de nosotros perdido a un padre. Ese mismo 11 de septiembre de 1973, TODOS LOS CHILENOS empezamos a tener un Héroe con mayúsculas, un Prócer de TODA la Humanidad. Así recuperamos a Allende, apenas perderlo, pero a un Allende cuya importancia transpasó los límites de nuestro modesto país. Mientras más rápido nos demos cuenta definitiva de esa eventualidad, más exactos seremos a la hora de hablar de él. Vale!

Leo
[4 enero 2009] - Domingo

Sinceramente no entiendo a Labarca, qué urgencia había de editar su libro «Salvador Allende. Biografía Sentimental»... Aboquémonos sólo al título del libro: sin referirnos a que realmente se habla en el de las mujeres de Allende, aludiendo a un ALLENDE MUJERIEGO... Señor Labarca, 35 años o 100 años no son un periodo histórico como para comenzar a referirse a esos detalles de la vida de un líder, de un mártir de la magnitud de Allende.

No coincido con las acusaciones del señor Agnic, pero sé que no es el único que lo critica... ¿QUÉ NECESIDAD existía de tocar el TEMA de «sus mujeres», un tema muy, pero muy secundario, cuando en el recuerdo de un pueblo, en la memoria del mundo, incluso de sus enemigos se conservaba la de un mártir político...? ¿A qué se debe ese afán de protagonismo suyo, ese prurito de ser original?... Entiendo que le entró la desesperación de irse a la tumba sin usar esa información que lo podía hacer famoso por lo sensacional... pero, a qué costo señor! Entienda que las verdades tienen sus tiempos y fuera de ellos son miserias, infamias, oportunismos, MERCADO...

No se me ocurre a Hermógenes Pérez de Arce escribiendo un libro titulado «La vida sexual de Augusto Pinochet»... supongo que también la tuvo y más de alguien anduvo acompañándolo en sus correrías... Suena descabellado cuando exageramos, pero contrasta más la idea... Señores pensantes, ¿A quién en su sano juicio le interesa ese aspecto de la vida de un hombre?


INTRESANTE!
[4 enero 2009] - Domingo

Eduardo Labarca responde a Ozren Agnic
acerca de su biografía de Salvador Allende...

POLÉMICA EN TORNO AL LIBRO DE EDUARDO LABARCA SOBRE SALVADOR ALLENDE

En Moscú, en la fiesta de Año Nuevo organizada en la embajada de Chile me encontré con el conocido cineasta chileno Sebastián Alarcón. En un momento de nuestra conversación acerca de los últimos sucesos de la vida cultural en Chile, Sebastián me contó que había leído con enorme interés el libro de Eduardo Labarca, titulado “Salvador Allende. Biografía Sentimental”. Y me comentaba que Eduardo Labarca presentaba en su obra la imagen de Allende no solo como político sino también como ser humano, revelando facetas poco conocidas suyas.

Sin embargo, existen juicios de otra naturaleza sobre este libro. Ozren Agnic, quien escribió también un libro sobre Allende, critica ácidamente la creación de Labarca. Sus consideraciones fueron difundidas en publicaciones electrónicas en español.

Esta polémica nos ha interesado, además, porque Eduardo trabajó, en los años del régimen de Pinochet, en nuestra emisora, (entonces Radio Moscú, hoy “La Voz de Rusia”) y fue uno de los autores del popular programa “Escucha Chile”.

La interesante entrevista hecha a Eduardo Labarca que presentamos en nuestra página electrónica no significa que, las opiniones expresadas en ella coincidan, completamente, con las nuestras. Pero sí nos gustaría recibir la de nuestros oyentes y usuarios de Internet (kosichev@ruvr.ru) que tuvieron ya la posibilidad de leer esta “Salvador Allende.Biografía Sentimental”, de Eduardo Labarca.

Leonard Kosichev
Periodista
“La Voz de Rusia”

Eduardo Labarca responde a Ozren Agnic
acerca de su biografía de Salvador Allende


José Meneses
[2 enero 2009] - Viernes
Acaba de ser publicada por la Voz de Rusia una entravista de Eduardo Labarca
http://www.ruvr.ru/main.php?lng=spa&q=8180&cid=83&p=02.01.2009

Cecilia Suárez Indart
[20 diciembre 2008] - Sábado
Efectivamente, cuando mi padre escribió en 1992 su libro "Allende:Visión de un Militante" Jaime Suárez Bastidas era una época de memoria censurada. A 15 años de la muerte de mi padre y en el marco del los 100 años del natalicio del Presidente Salvador Allende, con mi hermano Bernardo que vive en Moscú, en un esfuerzo exclusivamente familiar hemos editado su segunda edición, con la editorial ocholibros. El lanzamiento se hizo el 10 de noviembre en el centro cultural Palacio la Moneda, y el 4 de diciembre en Coquimbo, el 5 de diciembre en La Serena, y ahora el 15 de diciembre se hizo en temuco, lugar por el cual fue electo Senador. Como familia, nos parece importante recuperar la memoria histórica, sobre todo que el testimonio de nuestro padre es el de los milis militantes anónimos que hicieron posible los gloriosos días de la Unidad Presidente. En nuestra historia, recien empieza Allende.
Saludos a todos y cuando pueda iré a practicar un poco el ruso.

Javier Arias
[14 diciembre 2008] - Domingo
Mensaje:

Estoy en desacuerdo con el fuerte ataque que lanza Ozren Agnic en este sitio contra el libro de Eduardo Labarca «Salvador Allende, biografía sentimental». Acabo de leerlo y es para mí una obra excelente y fundamental. Durante seis meses he estado en Chile dedicado a una investigación de doctorado sobre Allende y he estudiado todos los libros publicados con motivo de su centenario, entre ellos los libros colectivos de la Fundación Salvador Allende y de la Fundación Presidente Allende de España. He leído también el libro del propio Agnic «Allende, el hombre y el político, memorias de un secretario privado», así como los publicados por Jorge Arrate y otros autores. Todos ellos pertenecen a la «literatura apologética». Tienen valor, pero están limitados por la exaltación unilateral del personaje. A ellos se opone en forma simétrica la «literatura vituperadora» de Víctor Farías, que acusa a Allende de antisemita, o de Gonzalo Vial, que le achaca haberse entregado a Fidel Casrto.

El libro de Labarca, en cambio, tiene el mérito de estar escrito con conocimiento directo del personaje y de la época, pero a la vez con distancia. La vida sentimental y amorosa de Allende es el hilo conductor que nos presenta un perfil psicológico profundo de Allende, contribuyendo a iluminar su vida política. Aunque está escrito desde adentro del allendismo, es quizás la primera obra que enfoca al ex Presidente como personaje de la Historia, desde muy cerca pero a la vez con perspectiva. En el libro no hay mojigatería, sino cariño y respeto hacia Allende, su esposa y las mujeres que lo rodearon.

Ozren Agnic, según los datos, tiene más de setenta años; yo soy 40 años menor que él. Agnic ataca a Labarca cegado por la pasión, como si estuviéramos en el tiempo de Allende. Yo en cambio nací cinco años después del golpe militar, mis padres emigraron conmigo a Europa, donde he crecido y estudiado. A mí me interesan los hechos históricos, y en ese sentido las descripciones de Labarca me han enriquecido mucho, ayudándome a entender esa época de la que tanto me han hablado, lo que no quiere decir que le niegue valor al libro de Agnic. Pero el libro de Labarca es muy superior.

El lenguaje exaltado del mensaje de Agnic me parece inapropiado, ya que puede crear prejuicios contra el libro de Labarca, cuya lectura no sólo ha sido interesante e instructiva para mí, sino también apasionante. Es una lástima que se usen esos términos de descalificación. Pienso que una polémica sobre este tema puede ser provechosa, siempre que se realice con altura y no con insultos.

Medardo Espinoza - La Serena
[31 octubre 2008] - Viernes
Amigos chilenos en Rusia: Gracias por esta página. Curioseando en Internet para encontrar datos sobre el presidente Salvador Allende, me enteré de los dos libros escritos por este brillante creador. Uno acerca de los robos detallados de Pinochet y el otro, que es una historiografía del Chile que buscaba justicia social verdadera con Allende y sus obras, al revés de lo que se aprecia con los corruptos politicos de hoy. Me fuí directo a Ril Editores, ya que en todas las librerías me daban fecha "para mas adelante". En Ril me indicaron que ambos libros son de los mas vendidos en Chile, pero que ni El Mercurio, La Tercera y otros medios no lo han mencionado para nada, seguramente avergonzados de las verdades tan claras que he encontrado y que muestra como ellos actuaron contra el auténtico representante de los trabajadores, recibiendo platas del Imperio Yanky. Solo a través de vuestras páginas me he enterado de tales libros, impresionantes por lo que contioenen y lo ameno de su lectura. Gracias amigos que, desde tan lejos, permiten conocer verdades que por ahora se ocultan en la patria. Saludos de Medardo, vuestro amigo de La Serena, Cuarta Región de Chile

Aporte
[15 octubre 2008] - Miércoles

Si el señor Ozren Agnic Krstulovic no se comunica con ustedes resultaría hacerlo a través de su editorial: editorespublicitarios@vtr.net


Lautaro david mena molina
[15 octubre 2008] - Miércoles
hola ! como estai ..vivo en Honduras....y mi e_mail lautaro2531@yahoo.com
mis padres fueron exiliados para aca.. me gustaria comunicarme con paisanos de chile y del mundo para contarnos como vivimos en nuestros paises !

Suyapa Vargas y David Baires
[18 agosto 2008] - Lunes
Somos David y Suyapa desde Tegucigalpa, Honduras. Hemos querido comunicarnos con vos desde ya tiempos hasta que un hijo encontro esta pagina en internet. Nos puedes dar tu correo? el nuestro es: bairesvargas@gmail.com y sumavate@yahoo.com

Saludos Cariñosos,

Ozren Agnic Krstulovic
[12 junio 2008] - Jueves
Para Sergio. No he visto la película que indicas. Parece que no ha llegado a Chile. Aprovecho de agradecer los buenos comentarios que han hecho de mis dos libros.
Saludos

Exiliado en Portugal
[12 junio 2008] - Jueves
Lei varios comentarios de este libro. En Portugal no hay. ¿Alguien puede indicarme como y donde lo compro? ¿Cuanto vale, en Euros?
Gracias. Tengo mucho interés en el tema. Antes me regalaron otro libro del mismo autor, que se titula "Pinochet S.A., La Base de su Fortuna" muy ameno, documentado y didáctico. Lo recomiendo

Sergio
[5 junio 2008] - Jueves

¿Qué le parece la película «El último suspiro de Allende» don Ozren Agnic? Su opinión es importante! Gracias.


Sergio
[12 mayo 2008] - Lunes
Me enteré de que en Moscú se está organizando un Centro Salvador Allende. Propondré apoyarse, para la Biografía, en este libro de don Ozren Agnic.

David Aliaga
[3 abril 2008] - Jueves
Da lástima ver como la gente se ha puesto tan insensible "quemimportista y nadie reclama nada. Yo tambien lei el artículo de Ozren Agnic. Me alegró ver que todavía queda gente honesta y valiente que se atreve a desenmascarar a gente oportunista como el ex comunista Labarca, actual comerciante literario, quien trató de ensuciar la memoria de nuestrro recordado Presidente Allende, hombre valiente, luchador y que dió su vida por los ideales que siempre tuvo y quiso poner en práctica, impedido por los esbirros del Imperio, como Aylwin, Frei, Zaldívar, sumisos vasallos de los yanquis explotadores. Saludos a los chilenos en Rusia

Memoria de Rusia
[3 abril 2008] - Jueves

Por ahí vi un artículo de Ozren Agnic que desenmascara a Eduardo Labarca. Sería bueno pusieran un enlace, ya que me parece brutal que un ex colaborador de Radio Moscú, como Labarca pase "piola" con su vil oportunismo comercial. La gente de Moscú conoció a Labarca ¿Acaso no podrían escribir brutalidades sobre su homosexualidad? Por oportunismo comercial, con un título adecuado para generar entusiasmo... digo yo!


ex preso de la isla quiriquina
[3 abril 2008] - Jueves
Conocí al escritor Arnic en la isla quiriquina. Lei su libro Allende, El Hombre y el Politico; así reviví los horrores que vivimos en ese campo de concentración que poca gente conoció y que casi nadie, con excepción del profesor Witker, se ha atrevido a relatar, ¿Por qué la Concertación ha callado tanttas situaciones? Aplaudo la forma valiente la hombría con que el autor nos muestra tantas realidades desconocidas. Saludos desde Curicó

Raul Zurita Contreras - Curicó
[3 abril 2008] - Jueves
Me gustó mucho el libro. El ex secretario del Chicho Allende nos relata con mucha amenidad la obra del prócer, la forma como Nixon y los yankis complotaron para descuartizar los avances sociales de la UP. Creo que también desmitifica el libro del fulero Eduardo Labarca, que escribió puras mentiras del gran Salvador Allende

Pablo Rodríguez
[3 abril 2008] - Jueves
Creo importante que se sepa, según escribió don Hermes Benítez en el sitio www.piensachile.com, que los pseudo izquierdistas, ex DC., censuraron este libro. Viera Gallo y socios, hoy incrustados en el poder, no quisieron que las verdades que Agnic relata en su libro se conozcan. Por algo será. Les debe doler que se desenmascare a Frei Montalva y al "enano" Zaldívar (como lo bautizó El Clarín), artífices del derrocamiento de Allende y los sucios dineros que recibieron para "su tarea".

Don Memorario
[3 abril 2008] - Jueves
He adquirido y leído con agrado sumo el libro del escritor Ozren Agnic. No solo me ha ayudado a comprender mas profundamente la vida de Salvador Allende; también me ha refrescado la memoria. Creo que su libro merece un alto sitial en la literatura histórica chilena. Lo recomiendo muy sinceramente

Ozren Agnic Krstulovic
[24 marzo 2008] - Lunes

Gracias, amigos chilenos residentes en Rusia, por la publicación de la reseña de Hermes Benítez a mi libro acerca de Salvador Allende, su calidad humana, su trayectoria política y la obra de su mandato, que lentamente se irá develando en el curso del tiempo. Mi libro, además, se podría considerar como historiográfico, ya que muestro una vital historia patria desde el año 1951 en adelante. Pienso que la difusión es importante para las actuales y futuras generaciones. Si desean adquirirlo, busquen el sitio www.rileditores.cl En pocos días podrán disponer de él. 
Gracias y que el éxito les acompañe en las queridas tierras rusas.


Alvaro (Maipu)
[23 marzo 2008] - Domingo

"...Los 17 años de su espurio gobierno". Que definicion mas exacta: ESPURIO!


Un Chileno
[23 marzo 2008] - Domingo

Los chilenos, a pesar de lo trágico de nuestra historia, tenemos suerte en contar con próceres como Salvador Allende ¿Que mejor ejemplo de lealtad y valentía que “El Chicho”? Nuestros nietos les contarán a sus hijos sobre este hombre universal, y en los libros se escribirá cómo un PRESIDENTE ELECTO DEMOCRATICAMENTE por el pueblo chileno resistió, arma en mano, contra la felonía y traición de usurpadores.


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